El estelar jardinero de los New York Yankees, Aaron Judge, rompió el silencio para revelar que la fractura por estrés en su primera costilla derecha se originó al lanzarse por una pelota a finales de abril.
El tres veces Jugador Más Valioso de la Liga Americana admitió que estuvo compitiendo con severas molestias físicas durante más de un mes, una situación que se volvió insostenible el pasado fin de semana durante la gira del equipo en Sacramento.
Ante la gravedad del diagnóstico, el capitán de los Bombarderos del Bronx externó su frustración en el mismo párrafo de su intervención:
"Muy decepcionado. Por eso tomamos todas las medidas posibles para que un experto revisara qué estaba pasando ahí dentro; definitivamente no es lo que uno quiere escuchar: una fractura o algo por el estilo".
A través de explicaciones indirectas sobre los rigurosos exámenes médicos a los que fue sometido a lo largo de la semana —que incluyeron radiografías, una tomografía computarizada y una resonancia magnética—, el cañonero detalló el proceso para encontrar la raíz del dolor.
La búsqueda de un diagnóstico certero llevó a Judge a ser evaluado por el Dr. Gregory Pearl, especialista en el tratamiento del síndrome del opérculo torácico, una condición médica que el propio pelotero descartó haber temido, la cual habría significado el fin prematuro de su campaña.
Al profundizar sobre el desarrollo de los síntomas y su resistencia física en el terreno de juego, el dorsal 99 añadió en el mismo bloque de declaraciones:
"Sentí los síntomas durante el último mes e hicimos todo lo posible para asegurar que podíamos estar en el campo. En Sacramento la situación empeoró un poco. Así que luché contra ello todo lo que pude".
Historial médico repetido y el vacío estadístico en el Bronx
La preocupación en el entorno neoyorquino se incrementa al conocerse que esta lesión no es un territorio desconocido para el pelotero.
El jardinero señaló que la actual fractura por sobrecarga se localiza casi en la misma zona que el percance sufrido en septiembre de 2019, ocasión en la que terminó la temporada jugando con dolor antes de ser diagnosticado en marzo de 2020, librándose de perder compromisos gracias al retraso por la pandemia de COVID-19.
En esta oportunidad, el mánager Aaron Boone confirmó de forma indirecta el cese inmediato de toda actividad relacionada con el béisbol para su máxima estrella, reconociendo el reto pero fijando una postura firme en el mismo discurso:
"Obviamente no se puede reemplazar a Aaron Judge, y todos sabemos lo importante que es para nuestro club, pero también confiamos plenamente en nuestra capacidad para salir al campo y tenemos la expectativa absoluta de seguir ganando partidos".
La baja del capitán representa un desafío mayúsculo a nivel estadístico para la organización.
Desde el 2022, los Yankees arrastran un adverso récord de 36-50 en encuentros donde Judge no forma parte de la alineación, lo que equivale a un porcentaje de efectividad de apenas .419, una cifra que contrasta drásticamente con el sólido .592 de victorias que presume el equipo cuando el jardinero derecho se encuentra activo.
Respecto a este panorama, el lanzador Ryan Weathers matizó la situación con crudeza en la zona de vestidores:
“Obviamente, Judge es una gran parte de nuestro equipo. Apesta. En retrospectiva, podría ser mucho peor. Las noticias no son geniales; no son completamente horribles. Es sólo un poco de 'Meh'. El resto del equipo simplemente tiene que dar un paso al frente y jugar bien para ganar juegos de pelota”.
Spencer Jones y Ben Rice: La dosis de esperanza ante Boston
Ante la ausencia de la principal atracción del verano, la organización activó un plan de emergencia llamando desde la sucursal Triple-A Scranton/Wilkes-Barre al prospecto Spencer Jones, un jardinero de 6 pies y 7 pulgadas de estatura que emula las dimensiones físicas de Judge.
El joven debutó con impacto inmediato en la derrota por 5-3 ante los Medias Rojas, firmando una jornada perfecta a la ofensiva al irse de 3-3 con un sencillo en la segunda entrada, un doblete remolcador en la cuarta —su primer extrabase en las Mayores— y un imparable productor en el sexto rollo.
El pelotero compartió su entusiasmo por el marco del encuentro en el mismo párrafo de su intervención: “Estaba emocionado. Es la rivalidad, muchos fans en las gradas. Me felt bastante bien. Estoy aquí, así que simplemente voy a seguir haciendo lo mío”.
La noche también atestiguó la gran forma de Ben Rice, quien conectó su decimoctavo cuadrangular del año para superar provisionalmente a Judge y asumir el liderato de jonrones del equipo en solitario.
Rice no dudó en elogiar la madurez mostrada por Jones en la caja de bateo tras su pasada pasantía por Grandes Ligas —donde dejó un promedio de .167 con 12 ponches—, señalando en una misma declaración de apoyo:
“Especialmente me encantó ese primer turno al bate que tuvo. Dejó pasar algunos pitcheos difíciles, dio algunos fouls y eventualmente consiguió uno que pudo poner en juego con fuerza por el medio del terreno. Estoy muy emocionado de tenerlo de vuelta con nosotros. Definitivamente pertenece aquí”.
De esta manera, los Yankees evalúan el inicio de una recta veraniega donde los médicos del club realizarán nuevas pruebas de imagen en un plazo de cuatro a seis semanas antes de determinar los pasos a seguir con la costilla de Judge, manteniendo la esperanza institucional de recuperarlo antes de que concluya la campaña.