La Serie Mundial 2026 inicia este viernes 23 de octubre entre los Tampa Bay Rays y los Milwaukee Brewers; este día se conmemora uno de los momentos más icónicos en la historia del beisbol, pues hoy se cumplen 45 años de la hazaña hecha por Fernando Valenzuela, en la que el sonorense lanzó la ruta completa con Los Ángeles Dodgers en el juego 3 del Clásico de Otoño ante los New York Yankees.
¿Qué contexto hubo previo a este juego?
Una de las rivalidades más icónicas en la historia de las Grandes Ligas, es entre Yankees y Dodgers, la cual llegó a un Clásico de Otoño en 1981. Después de que los Mulos ganaran los primeros dos juegos en el Yankee Stadium, los angelinos fueron anfitriones de los Bombarderos con Fernando Valenzuela en la loma.
‘El Toro de Etchohuaquila’ venía de una temporada de 25 aperturas y completar 11 juegos, en la cual colgó sólo argollas en 8 de estos compromisos. Su efectividad durante el rol regular de ese año fue de 2.48 ERA.
¿Cómo fue el trámite del juego?
El mexicano subió a la loma, teniendo mucho apoyo de su ofensiva. En la primera entrada, Ron Cey conectó un cuadrangular de tres carreras para poner al frente a los Dodgers.
Sin embargo, los neoyorquinos se metieron al juego con un jonrón solitario de Bob Watson y sencillo remolcador de Larry Milbourne, ambos en el segundo rollo.
La voltereta llegó en el tercer episodio con otro vuelacercas, producto de un batazo de Rick Cerone con Lou Pinella en las almohadillas.
Los locales volvieron a tomar ventaja en la parte baja del quinto capítulo; primero con un doblete productor de Pedro Guerrero, y luego Roy Cey anotó en pelota ocupada en un rodado de Mike Sciocia.
Al final, el Toro supo sacar 6 argollas, de forma consecutiva y limitar a la ofensiva yankee a sólo 4 imparables en los últimos dos tercios del juego.
¿Cómo fue la labor de Valenzuela?
A pesar del titubeante inicio, Valenzuela no bajó del centro del diamante. Lanzó las nueve entradas completas, recibió 9 imparables y 4 carreras, tres de estas, producto de los jonrones recibidos.
Al final, el triunfo fue el primero de cuatro victorias consecutivas que llevarían a los Dodgers a conquistar esta Serie Mundial, siendo, en ese momento, su quinto título en las Mayores.