Las salsas de soya suelen utilizarse para agregarle sabor a las carnes y pescados, pero tienen tanto sodio que representan un riesgo para los consumidores y la Profeco encontró una que es la peor de todas.
Hizo un estudio con 80 productos que tienen el sello de “Exceso de Sodio” en el mercado y entre tres productos de este tipo, detectó que la de Kikkoman no solamente es la más cara, sino también la más salada.
¿Por qué Profeco no recomienda la salsa de soya Kikkoman?
En un envase de 148 ml contiene hasta 7,809 mg de sodio, frasco que tiene un precio actual a enero de 2026 de $68 pesos en Walmart.
La Procuraduría Federal del Consumidor no recomienda el consumo de la salsa de soya Kikkoman porque es la que tiene un índice de sodio más alto de todos los productos.
Resultó con un nivel de hasta 5,276 mg de sodio en una relación de 100 gramos, superando el índice de 4,201 mg de Thai Prestige y 3,843 mg de Maggi.
Esto representa un problema serio para los consumidores, ya que aunque puede parecer atractivo impulsar el sabor de los alimentos, en realidad el cuerpo se ve afectado por tanto sodio.
¿Cómo afecta el sodio al cuerpo?
El cuerpo sí necesita una cantidad de sodio para funcionar de forma correcta porque ayuda a la presión de la sangre y de los fluidos extracelulares, nervios y músculos, pero el abuso en su consumo es erróneo.
Se recomiendan solamente 2 gramos de sodio al día, es decir, 2,000 mg, medida establecida por la Organización Mundial de la Salud.
El sodio es un mineral presenta en la sal junto con el cloruro, que es un electrolito y si consumes mucho sodio, corres el riesgo de sufrir diversas enfermedades crónicas o problemas de salud.
¿Qué consecuencias tiene consumir mucho sodio según Profeco?
- Accidentes cerebrovasculares
- Función inadecuada de los riñones
- Retención de líquidos
- Hipertensión arterial
- Enfermedades relacionados con el corazón y riñones
- Disminución de la cantidad de calcio en el cuerpo
Si lo que buscas es mejorar tu salud, puedes optar por una dieta balanceada que no involucre el consumo de productos que tengan sellos de exceso de sodio, hacer ejercicio y cambiar tus hábitos alimenticios.