Erling Haaland regresaba a su país con la esperanza de acabar su racha negativa, pero Manchester City sufrió una derrota 3-1 ante Bodo/Glimt en la Champions League. El noruego no logró marcar y prolongó su sequía de goles en juego abierto a ocho partidos, sumando solo un penal convertido en este tramo.
El partido en el Aspmyra Stadion, con césped artificial y un ambiente controlado para adaptarse a la superficie, no fue suficiente para que Haaland recuperara su nivel habitual.
¿Qué papel tuvo Guardiola en la derrota?
Pep Guardiola apostó por alinear a Haaland pese al desgaste acumulado. El delantero había disputado 30 de 32 partidos esta temporada y acumulaba 2,480 minutos.
La presión por mantener la posición del City en la fase de grupos llevó al técnico a priorizar su presencia en el campo, aunque la estrategia no rindió frutos frente a un Bodo bien organizado.
¿Qué opciones tiene el City para aliviar la carga de Haaland?
La ausencia de Omar Marmoush, que estaba en la Copa Africana de Naciones, dejó a Haaland como único delantero natural. Su regreso podría permitir a Guardiola repartir minutos y reducir la dependencia total del noruego, evitando que rivales bloqueen su influencia en el juego, como sucedió con Lisandro Martínez y Harry Maguire en Old Trafford.
¿Qué sigue para Haaland y el City?
Tras la derrota, el City volverá a Inglaterra para enfrentar compromisos de liga y la fase final de la Champions. Partidos contra Wolves y Galatasaray podrían ser oportunidades para darle descanso a Haaland, recuperando fuerzas antes de duelos decisivos ante Tottenham, Liverpool y Newcastle en la Carabao Cup.
Gestionar su carga será clave para que Haaland recupere su letalidad y mantenga al City competitivo en todas las competiciones.
Aunque el regreso a Noruega no fue el esperado, Haaland sigue siendo el eje ofensivo del Manchester City, y su recuperación será fundamental de cara a los próximos partidos de Champions y Premier League.