La Copa de Campeones de la Concacaf ha cobrado una factura muy alta para los Tigres. Lo que debía ser una noche de fiesta en el territorio de San Nicolás se transformó en preocupación total tras la lesión de uno de sus pilares en el mediocampo, Fernando Gorriarán.
El charrúa no solo aporta despliegue físico, sino que es el equilibrio entre la defensa y el ataque, obligando a Guido a cambiar el sistema táctico de su once inicial en un partido tan importante ante los Boys in Gold.
Además, con la Liguilla a la vuelta de la esquina, donde los felinos también pelean por el pase a las semifinales, perder a su "motor" de juego es un duro golpe anímico para el grupo.
¿Cómo pasó la lesión de Fernando Gorriarán?
Corría apenas el minuto 14 del encuentro cuando el uruguayo, tras un esfuerzo en una jugada, sintió un pinchazo fulminante en el muslo izquierdo. La imagen fue desgarradora para la afición felina: “Nando”, al notar que no podía continuar, rompió en llanto mientras el cuerpo médico solicitaba el cambio a la banca.
En un gesto cargado de simbolismo, Gorriarán entregó el gafete de capitán a Juan Brunetta antes de abandonar el terreno de juego. Su lugar fue ocupado por Juan Pablo Vigón, quien ahora tiene la encomienda de hacer mancuerna con César Araujo en el mediocampo de Guido Pizarro.
¿Qué necesita Tigres para avanzar a la final de la Concacaf?
Los felinos mantienen la mínima ventaja ante Nashville. Un gol de los Boys in Gold pondría en aprietos a los auriazules, mandando el encuentro a tiempo extra.
Los felinos necesitan esta noche ganar por cualquier marcador o empatar para poder avanzar a la gran final, donde su rival saldrá del partido entre Toluca vs. LAFC.
¿Qué sigue para Tigres?
Después de su partido ante Nashville, los felinos tendrán que cambiar inmediatamente de chip y enfocarse en la Liga MX, donde emprenderán el viaje el viernes rumbo a Guadalajara para enfrentar a Chivas en busca del pase a las semifinales.
Se espera que en las próximas horas el club emita un comunicado tras realizar los estudios correspondientes para determinar el grado de la lesión y el tiempo estimado de recuperación.