Pocas futbolistas pueden decir que estuvieron presentes desde los primeros pasos de un proyecto que cambió la historia del futbol femenil en México. Fer Elizondo es una de ellas.
Tras casi diez años defendiendo la camiseta de Tigres Femenil, la atacante anunció su salida de la institución rumbo al Apertura 2026, cerrando una de las trayectorias más emblemáticas del club.
En un emotivo video compartido por la institución, Elizondo repasó sus recuerdos, agradeció a sus compañeras, a la afición y confesó que el mayor tesoro que se lleva no son los campeonatos, sino las personas con las que compartió una década de historia.
¿Cómo recordó Fer Elizondo sus primeros días en Tigres?
La futbolista volvió al origen de su historia con las Amazonas al observar las imágenes de su debut con la camiseta auriazul, un momento que, aseguró, permanece intacto en su memoria.
Recordó con emoción aquel primer partido, en el que incluso logró marcar un gol, y rindió homenaje a Osvaldo Batocletti, uno de los principales impulsores del proyecto femenil de Tigres.
"Fue hace muchísimo tiempo, pero lo recuerdo como si fuera ayer. Se extraña mucho a Bato. Gran parte de todo lo que hemos conseguido también es gracias a él. Fue el primero que apostó por este proyecto cuando nadie sabía lo que iba a pasar y hoy se convirtió en algo enorme y hermoso", expresó.
Al imaginar un encuentro con aquella joven que iniciaba su aventura en 2017, Elizondo aseguró que solo tendría un consejo.
"Le diría que disfrute cada día, porque va a ser el mejor viaje de su vida. Que disfrute el futbol, a sus compañeras y todo lo que está por venir".
¿Qué fue lo más importante de su etapa como Amazona?
Aunque durante su carrera conquistó múltiples campeonatos y ayudó a convertir a Tigres Femenil en una potencia del futbol mexicano, la delantera confesó que su mayor recompensa fue construir una familia dentro del vestidor.
"Todo el mundo piensa que uno se lleva los títulos, pero realmente yo me llevo a mis compañeras. Llegamos siendo desconocidas y terminamos convirtiéndonos en una gran familia".
Cuando le preguntaron cuál había sido el mejor momento de su carrera en Tigres, evitó elegir un campeonato en particular.
"Es imposible escoger uno después de casi diez años. Me quedo con el día a día, con esos momentos que nadie ve, pero que nosotras vivimos. Eso fue lo que hizo especial este viaje".
Elizondo también destacó que uno de los mayores orgullos de su carrera fue ayudar a colocar el nombre de Tigres Femenil entre los equipos más importantes del continente.
"Ha sido increíble desde el primer día. Formar parte de esta familia, vivir tantos triunfos y ayudar a llevar a esta institución a lo más alto ha sido un privilegio".
¿Cómo quiere ser recordada por la afición?
Lejos de hablar de estadísticas o trofeos, Fer Elizondo dejó claro cuál espera que sea el recuerdo que permanezca entre los aficionados.
"Quiero que me recuerden como alguien que dio todo en cada partido y en cada minuto que le tocó jugar. Siempre intenté poner al equipo por encima de cualquier cosa".
Su mensaje también estuvo dirigido a las futbolistas con las que compartió vestidor durante casi una década.
"Gracias por todas las risas, por los momentos sencillos y también por los difíciles. Siempre encontramos la forma de salir adelante. Eso es lo que hace grande a Tigres Femenil: somos unión y familia".
Finalmente, dedicó unas palabras a los Incomparables, quienes la acompañaron durante toda su carrera con la camiseta auriazul.
"Gracias por creer en nosotras desde el primer día, por crecer junto a este proyecto y por todo el cariño. Siempre traté de corresponder entregándolo todo dentro de la cancha".
La emoción terminó por imponerse cuando habló de sus compañeras, a quienes ya considera parte de su familia.
"Siempre voy a ser su fan. Siempre las voy a apoyar y siempre voy a estar muy feliz por todo lo bueno que les pase. Ya no son solo mis compañeras, son mis hermanas".
Con su salida, Tigres Femenil pierde a una de las futbolistas que ayudó a construir los cimientos del club desde sus primeros años. Fer Elizondo deja una huella que va más allá de los títulos: la de una jugadora que creció junto al proyecto, escribió algunos de sus capítulos más importantes y se convirtió en un referente para toda una generación de Amazonas.