En la temporada 2003/04, Ailton firmó una de las campañas más memorables en la historia del Werder Bremen. Marcó 28 goles, fue campeón de la Bundesliga y recibió el Torjägerkanone, el icónico cañón que entrega la revista Kicker al máximo goleador del torneo. Sin embargo, ese trofeo no permaneció mucho tiempo en sus manos.
¿Por qué el trofeo de Ailton estuvo perdido durante 18 años?
En 2007, el exdelantero brasileño entró en un conflicto judicial con su entonces agente, quien aseguraba que Ailton le debía dinero. Como parte de esa disputa, el asesor decidió quedarse con el galardón, privando al goleador de uno de los símbolos más importantes de su carrera.
¿Cómo intentaron vender el Torjägerkanone?
El conflicto escaló a tal punto que el agente puso el trofeo a la venta en eBay, con un precio cercano a los 3,510 euros. Pese a la polémica y al valor histórico del reconocimiento, nadie se animó a comprarlo, y el cañón permaneció fuera del alcance de su legítimo dueño durante años.
La historia se convirtió en una de las anécdotas más llamativas del fútbol alemán, al tratarse de un premio único que representa una temporada irrepetible, tanto para el jugador como para el club de Bremen.
¿Qué dijo Ailton tras recuperar su premio?
Fue el propio Ailton quien confirmó la noticia a través de sus redes sociales. En Instagram, el brasileño reveló que finalmente volvió a tener el trofeo en su poder.
“Durante mucho tiempo, mi antiguo asesor quiso vender mi cañón. No lo logró, gracias a Dios. Ahora lo tengo de nuevo”, escribió.
En entrevista con Bild, el exgoleador fue aún más claro sobre el valor emocional del reconocimiento: “Significa todo para mí y nunca renunciaré a él”. Aunque evitó revelar cuánto pagó para recuperarlo, sí admitió haber gastado mucho dinero en abogados, convencido de que un trofeo así “solo se consigue una vez”.
Un símbolo eterno del Werder Bremen
El Torjägerkanone no solo representa el mejor momento de Ailton en Europa, sino también el último título de Bundesliga conseguido por el Werder Bremen, un logro que sigue siendo referencia en la historia del club.
Dieciocho años después, el cañón volvió a casa, cerrando un capítulo tan insólito como simbólico del fútbol alemán.