La jornada de este sábado en la Premier League trascendió el resultado deportivo. En Anfield, el fútbol quedó en segundo plano cuando Liverpool y Wolverhampton Wanderers se unieron para rendir un homenaje profundamente emotivo a Diogo Jota, cuya memoria fue celebrada en un ambiente de respeto, solidaridad y recogimiento que recorrió cada rincón del estadio.
¿Cómo se vivió el homenaje en Anfield?
El momento más simbólico se produjo antes del silbatazo inicial. Virgil van Dijk, capitán del Liverpool, ingresó al campo acompañado por Dinis y Duarte, hijos de Diogo Jota, junto a otros familiares cercanos.
La escena, seguida en absoluto silencio por las tribunas, dejó una imagen imborrable cuando el defensor neerlandés comenzó a pelotear suavemente con los pequeños, bajo la atenta mirada de miles de aficionados.
Desde las gradas, el himno You’ll Never Walk Alone sonó con una fuerza distinta, cargada de emoción, convirtiéndose en un abrazo colectivo para la familia del futbolista portugués.
¿Qué gesto unió a ambas aficiones durante el partido?
Ya con el encuentro en marcha, el minuto 20 —dorsal que Jota utilizó en sus últimas temporadas con los Reds— marcó otro punto culminante. Todo Anfield se puso de pie para una ovación conjunta, con aplausos provenientes tanto de la afición local como de los seguidores del Wolverhampton.
El gesto reflejó el impacto humano y profesional que Diogo Jota dejó en ambos clubes, más allá de colores y rivalidades.
¿Cuál fue el legado de Diogo Jota en Inglaterra?
La carrera de Jota en el fútbol inglés comenzó en el Wolverhampton, donde llegó en 2017 y fue pieza clave en el ascenso desde la Championship, acumulando 44 goles en 131 partidos.
En 2020, su salto al Liverpool consolidó su carrera: 65 goles en 182 apariciones, títulos colectivos y un vínculo especial con la afición de Anfield.
El club tomó la decisión de retirar el dorsal 20, asegurando que ningún otro jugador vuelva a vestir ese número, como símbolo permanente de su legado.
¿Cómo influyó la emoción en el resultado deportivo?
En lo futbolístico, el Liverpool se impuso 2-1 al Wolverhampton, sumando su tercer triunfo consecutivo en la Premier League. Los goles de Ryan Gravenberch y Florian Wirtz, anotados en rápida sucesión antes del descanso, fueron determinantes para asegurar los tres puntos.
Tras el encuentro, Virgil van Dijk expresó el sentir del vestuario:
“Fue un honor absoluto compartir ese momento con los niños y la familia. Es algo que recordarán para siempre”.