Josep Maria Bartomeu, quien presidió al FC Barcelona entre 2014 y 2020, compareció en el programa Què T’hi Jugues de SER Catalunya. En una entrevista marcada por la tensión, el exdirectivo abordó la crisis institucional que forzó su dimisión, centrando su discurso en la validez de los servicios contratados durante su mandato.
El caso Negreira: "Los informes se hacían"
Bartomeu, quien fue el encargado de poner fin a la relación comercial con el exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), defendió la utilidad de los pagos realizados a la empresa de Javier Enríquez.
"Los pagos son por informes arbitrales y vídeos. Los informes se hacían y eran útiles. Gerard (Piqué) ha dicho que los tenía. Igual Luis Enrique y Valverde no los recibían directamente, pero los segundos entrenadores, sí", afirmó Bartomeu.
El expresidente matizó que la investigación actual se centra en el periodo 2013-2018 y reiteró que la decisión de cortar el vínculo en marzo de 2018 fue estrictamente profesional: "Pep Segura me dijo que los informes se harían internamente y se le comunicó a Javier Enríquez que sería su última temporada".
Sobre el origen de estos pagos, Bartomeu fue tajante: "Eso venía de muchos años atrás y no tengo respuesta".
La polémica de Nicestream y el Barçagate
Uno de los momentos más sorprendentes de la entrevista fue cuando Bartomeu aseguró que "volvería a contratar a Nicestream", la empresa vinculada al escándalo de desprestigio a figuras como Messi, Piqué y Xavi en redes sociales.
Según su versión, la contratación buscaba una "monitorización neutral" del mundo digital ante el clima político en Cataluña y el caso Neymar. "Niego que ordenase atacar a nadie. Nunca pedimos eso. Pero sí necesitábamos saber qué se decía del club en el mundo digital", explicó.
Críticas a la gestión de Joan Laporta
Bartomeu no desaprovechó la oportunidad para cuestionar la narrativa de la actual junta directiva. Defendió que, bajo su mando, la masa salarial del 70% era "asumible" gracias a los ingresos de 1,000 millones de euros, y acusó a Joan Laporta de agravar la crisis financiera.
"Laporta infló las pérdidas y dijo que había una mala gestión. Eso provocó que el Barcelona perdiese el fair play financiero. Si hubiese declarado las pérdidas que tocaba por el COVID, el Barça las habría amortizado en cinco plazos", sentenció.
Finalmente, se refirió a la salida de Leo Messi, asegurando que su intención siempre fue renovarlo hasta el Mundial de Qatar 2022: "Para mí, Messi era fundamental desde el punto de vista económico. Si no hemos recuperado esos ingresos a día de hoy, es porque él no está aquí".