La tempordas están por concluir, pero el mercado de fichajes en Europa ha arrancado con una auténtica guerra de declaraciones entre dos gigantes del continente.
Ante la inminente salida de Robert Lewandowski, la Dirección Deportiva del FC Barcelona, encabezada por Deco, se encuentra rastreando las opciones de élite para reforzar su ataque, teniendo como principal objeto de deseo histórico al inglés Harry Kane.
Sin embargo, las aspiraciones azulgranas recibieron un balazo de realidad y una contundente mofa desde la cúpula alemana.
El presidente de honor del Bayern Múnich, Uli Hoeness, compareció ante los medios de comunicación este sábado y se burló abiertamente de la delicada capacidad financiera de la institución catalana al ser cuestionado sobre una posible transferencia del atacante de 32 años.
"Harry Kane es el mejor fichaje que hemos hecho nunca. El Bayern es un club que compra, no que vende. ¿Si se va a quedar? Sí, y el Barcelona de todos modos no tiene dinero", apostilló el mandatario bávaro entre risas.
Las ácidas declaraciones de Hoeness se dieron en un ambiente de euforia total, justo después de que el Bayern se proclamara campeón de la Copa de Alemania al aplastar 3-0 al Stuttgart con un espectacular hat-trick del propio Kane.
La postura de Harry Kane y las matemáticas que ilusionan al Barça
A pesar de las hostiles palabras de la directiva germana, el entorno de los despachos de la Ciudad Condal prefiere no dar nada por cerrado. El motivo principal que mantiene encendida la esperanza culé radica en las condiciones contractuales del delantero de la Selección de Inglaterra:
- Vigencia de contrato: El vínculo de Harry Kane con el gigante de Baviera expira en junio de 2027.
- El valor en el mercado: De acuerdo con la plataforma especializada Transfermarkt, la carta del ariete inglés está tasada actualmente en 65 millones de euros.
- Efectividad demoledora: El inglés cerró una temporada de ensueño tras registrar la brutal cifra de 61 goles en 51 partidos disputados en todas las competencias.
Aunque el precio de salida parece accesible en el papel, el Bayern posee la facultad de fijar una cláusula exorbitante este verano al retener el contrato vigente del jugador, por quien pagaron 95 millones de euros al Tottenham en 2023.
Las negociaciones de renovación entre el club alemán y el atacante se han dilatado, aspecto que el futbolista atribuye a la calma de los tiempos actuales:
"No es el momento de hablar de eso ahora, pero no hay pánico. Queríamos mantener conversaciones hasta el final de la temporada y todavía tenemos un Mundial por jugar. Todo el mundo sabe cuánto disfruto aquí", aclaró Kane tras levantar el título de Copa.
Freno absoluto a los deseos de José Mourinho
La directiva bávara no solo aprovechó los micrófonos para cerrarle la puerta al Barcelona, sino también para lanzar un contundente mensaje con destino a la capital española. Ante el inminente regreso de José Mourinho a la dirección técnica del Real Madrid, Hoeness blindó por completo a otra de sus joyas ofensivas: el extremo Michael Olise.
“Espero no verle. Puede ponerle cinco ojos encima a Olise si quiere, pero no va a servir para nada. Se va a quedar, no está en venta y Mourinho podría haberse ahorrado el viaje desde Madrid”, sentenció el dirigente de forma tajante.
A pesar de las burlas mediáticas de Hoeness, los ejecutivos del Barcelona no se incomodan ni descartan la operación.
En el seno del club culé sostienen la firme convicción de que las arcas blaugranas se estabilizarán en los próximos meses para asumir negociaciones de calibre histórico, advirtiendo que la verdadera partida de ajedrez en el mercado de verano apenas está por comenzar.