El nombre de Cole Palmer vuelve a colocarse en el centro del mercado de rumores en Inglaterra.
En las últimas horas, versiones provenientes del tabloide The Sun reactivaron la narrativa que lo vincula con el Manchester United, apelando a un supuesto malestar del futbolista en Londres y a la nostalgia por su vida en el norte del país.
La historia no es nueva, pero sí ruidosa. Las publicaciones se viralizaron rápidamente en redes sociales, alimentadas por cuentas de aficionados y medios digitales que presentan el posible movimiento como algo inminente, aunque los hechos cuentan una historia distinta.
¿De dónde surge el nuevo rumor sobre Cole Palmer?
El reporte publicado el 21 de enero de 2026 señala que Palmer “no está del todo asentado” en la capital inglesa y que extraña a su círculo cercano en el norte.
A partir de ahí, se retomó su conocida simpatía por el Manchester United, presentando el posible fichaje como una opción lógica en medio de la etapa de transición del club de Old Trafford.
Algunos incluso lo catalogaron como “el secreto peor guardado”, relacionándolo con el proceso que vive el United bajo la gestión interina de Michael Carrick, aunque sin respaldos formales desde el club o el entorno del jugador.
¿Hay fundamentos reales detrás del interés del United?
Más allá del ruido mediático, los indicios concretos son escasos. Rumores similares ya habían circulado entre 2024 y 2025, cuando se habló del gusto de Palmer por el United y de su deseo de volver al norte. En aquel momento, ninguna negociación formal se materializó.
Los informes actuales apuntan más bien a una hipótesis deportiva: el interés del United en Palmer como eventual relevo de Bruno Fernandes. Sin embargo, el escenario financiero complica cualquier intento. Chelsea solo escucharía ofertas extraordinarias, cercanas o superiores a los 100 millones de libras, considerando que el jugador tiene contrato vigente hasta 2033.
¿Por qué Chelsea no contempla fácilmente su salida?
Desde Stamford Bridge, la postura es clara. Chelsea considera a Cole Palmer una pieza estructural del proyecto deportivo, especialmente en un equipo que busca consolidarse alrededor de jóvenes talentos como Estevão. Perder a su principal generador de juego sin una reinversión masiva implicaría un riesgo deportivo y una reacción negativa de la afición.
Además, factores como la falta de un técnico permanente en el United y sus actuales limitaciones económicas refuerzan la idea de que el rumor carece de viabilidad inmediata.