Cole Palmer se convirtió en el futbolista diferencial del Chelsea en la temporada pasada. Títulos, finales y actuaciones de élite lo colocaron en la cima, pero el nuevo curso ha cambiado el guion. Las molestias físicas han apagado su impacto y hoy el club enfrenta una decisión que podría definir su campaña.
¿Cómo pasó Palmer de héroe a incógnita en Stamford Bridge?
Con 23 años, Cole Palmer fue protagonista absoluto en la Conference League y el Mundial de Clubes, firmando exhibiciones decisivas en ambas finales. Dos asistencias ante el Real Betis y un recital frente al PSG de Luis Enrique —con doblete y asistencia a João Pedro— lo consolidaron como líder ofensivo.
Esa versión alimentó las expectativas para la temporada 2025-26, pero la realidad ha sido distinta. Desde que reapareció una molestia en la ingle, su nivel se vio condicionado por el dolor constante.
¿Por qué las molestias frenaron su temporada?
La lesión llevó al entonces técnico Enzo Maresca a darle cerca de un mes de descanso con la esperanza de una recuperación total. Sin embargo, tras volver a jugar, Palmer continuó compitiendo con molestias.
El resultado es evidente: apenas 12 partidos disputados y cuatro goles, cifras muy alejadas de su impacto en la campaña anterior. La continuidad nunca llegó y el problema físico se volvió recurrente.
¿Qué decisión enfrenta el Chelsea con su figura?
El nuevo entrenador Liam Rosenior optó por no utilizarlo en su debut ante el Charlton Athletic en la FA Cup, pensando en cuidarlo para la Copa de la Liga. No obstante, el propio técnico adelantó que Palmer tampoco llegará a las semifinales ante el Arsenal.
“Estamos en un momento de la temporada con ocho partidos en tres semanas. Sería una locura arriesgar a cualquier jugador”, explicó Rosenior, dejando claro el enfoque precautorio.
¿Tratamiento conservador u operación definitiva?
Con el calendario avanzando, el club y el cuerpo médico evalúan dos caminos: mantener un tratamiento conservador que no ha dado resultados o apostar por una cirugía que lo alejaría de las canchas por un periodo prolongado, pero con la expectativa de erradicar definitivamente la molestia.