El desenlace del Clásico Saudí dejó una de las imágenes más impactantes de la temporada: un Cristiano Ronaldo totalmente abatido en el banquillo tras ser sustituido al minuto 82.
El empate agónico del Al-Hilal al 90+8', provocado por un error surrealista del portero Bento en complicidad con Íñigo Martínez, frustró el alirón inmediato de la escuadra amarilla.
Pese al dolor de ver cómo se escapaba la victoria en el último suspiro, "El Comandante" no tardó en aparecer en sus redes sociales para ejercer su liderazgo y alentar a la afición.
"El sueño está cerca. ¡Atención, nos queda un paso más por dar! ¡Gracias a todos por el increíble apoyo esta noche", escribió el portugués en su cuenta de 'X'.
El camino al doblete: Un sábado de gloria inédito
Aunque el empate supo a derrota, el Al-Nassr mantiene su destino en sus propias manos y se prepara para una semana que podría ser histórica. El equipo lidera la Saudi Pro League con 83 puntos, cinco por encima de un Al-Hilal que cuenta con un partido pendiente.
El próximo sábado 16 de mayo se presenta un escenario poco antes visto en el fútbol profesional, donde Cristiano Ronaldo podría coronarse campeón de dos torneos distintos en cuestión de horas:
- AFC Champions League Two: Al-Nassr disputará la gran final ante el Gamba Osaka de Japón.
- Saudi Pro League: Casi de forma simultánea, el Al-Hilal se enfrentará al NEOM SC en su partido pendiente.
Si el Al-Nassr vence al conjunto japonés y el Al-Hilal deja puntos en su compromiso de liga (un empate o una derrota), Cristiano Ronaldo festejaría dos títulos el mismo día.
La "última bala" ante el Damac
De no concretarse el título liguero este sábado, la definición se trasladaría al jueves 21 de mayo. En la última jornada, el Al-Nassr recibirá a un Damac que lucha por evitar el descenso.
Al equipo de CR7 le basta con sumar de a tres para asegurar la que sería su primera liga desde que aterrizó en Arabia Saudita.
Con 971 goles oficiales en su cuenta personal y la mirada puesta en la barrera de los 1,000, Cristiano Ronaldo está a un paso de romper una sequía de tres años sin títulos de liga y reafirmar su vigencia en el fútbol asiático.