Lo que debía ser una fiesta por el pase a las semifinales del Campeonato Gaúcho Sub-17 terminó en escenas deplorables.
Este sábado, el enfrentamiento entre Grêmio y Sulbrasil en el Estadio Airton Ferreira da Silva se vio sacudido por una agresión que ya le da la vuelta al mundo: una brutal patada voladora directo al rostro de un futbolista.
El detonante de la tragedia
Pese a que el partido fue intenso y disputado, la violencia estalló en los minutos finales. Tras un choque fuerte pero lícito por el balón, la frustración se apoderó de los jugadores visitantes. Fue entonces cuando Teles, jugador de Sulbrasil, lanzó una patada voladora criminal al rostro de Arilson, mediocampista de Grêmio.
El impacto desató una confusión generalizada (batalla campal) entre ambos planteles, obligando a la intervención de los cuerpos técnicos y seguridad. El árbitro, tras controlar parcialmente la situación, expulsó a tres jugadores involucrados antes de dar el pitazo final.
Crónica de un partido vibrante
Antes del caos, el fútbol había regalado un espectáculo de alto nivel. Grêmio, que venía de un 0-0 en la ida, mostró su jerarquía desde temprano:
- Dominio Tricolor: A los 18', Alexsander abrió el marcador con un remate cruzado tras un control de pecho de Arilson.
- Gol Olímpico: Solo cuatro minutos después, Rian aumentó la ventaja con un soberbio cobro de esquina que se coló directamente en el arco, firmando un gol olímpico espectacular.
- La reacción: Sulbrasil no bajó los brazos y logró empatar el juego 2-2 con goles de Sergipe (quien luego se fue expulsado) y un tanto tras un tiro libre en la segunda mitad.
El gol del pase y el final agridulce
Cuando parecía que el encuentro se complicaba, apareció João Pedro al minuto 42. Tras un centro preciso de Lucas Barros, el delantero conectó de cabeza para sentenciar el 3-2 definitivo.
La euforia fue tal que João Pedro recibió su segunda amarilla por quitarse la camiseta, dejando al equipo con uno menos antes del bochornoso incidente final.
Rumbo a las semifinales
Con este resultado, el equipo dirigido por Airton Fagundes asegura su lugar entre los cuatro mejores del estado. Ahora, el Grêmio Sub-17 espera por el ganador de la serie entre Juventude y Progresso.
Sin embargo, la directiva del club y la Federación Gaúcha de Fútbol estarán bajo la lupa debido a las posibles sanciones que acarree la batalla campal y la agresión sufrida por Arilson.