“No es oro todo lo que reluce”. El refrán encaja con crudeza en la historia de Gregory van der Wiel, exinternacional de Países Bajos, subcampeón del mundo en la Copa del Mundo 2010 y campeón en múltiples ocasiones con Ajax y PSG.
Detrás de los títulos, los estadios llenos y la élite del fútbol europeo, el exlateral confesó que vivió una profunda batalla interna. En una serie de publicaciones en Instagram, aseguró que durante años jugó con una máscara. Y fue más allá: “El fútbol es una cárcel”.
¿Por qué dice que el fútbol fue una cárcel?
En su mensaje, Van der Wiel sorprendió al revelar que nunca logró disfrutar lo que para muchos sería un sueño.
“Gané 16 títulos. Y no sentí nada. Ni alegría, ni orgullo, ni alivio. Nada”, escribió. “No pude disfrutar ni un solo momento de mi carrera. Porque estaba demasiado ocupado usando una máscara”.
El exdefensor explicó que durante años fingió estar bien, evitando cualquier situación que pudiera desestabilizarlo emocionalmente.
Según sus propias palabras, terminó convirtiéndose en “un robot interpretando un papel”.“La mayoría de los deportistas jugará toda su carrera con miedo. Miedo al entrenador, a los hinchas, a la prensa, a sus propios pensamientos. Y a eso lo llamarán presión. No lo es. Es una cárcel”, sentenció.
¿Cómo vivió su etapa en la élite?
Formado en Ajax, consolidado en el PSG y finalista del mundo con Holanda en 2010 tras caer ante España, el lateral parecía tener una carrera soñada. Sin embargo, por dentro atravesaba una depresión silenciosa.
“Sentía que lo vivía todo como un espectador. Como si no formara parte de ello. No sentí nada”, confesó.También reveló que nadie a su alrededor percibía su sufrimiento:
“Nadie sabía que me estaba ahogando. Ni mi familia, ni mis compañeros, ni siquiera yo mismo”.Se retiró con apenas 30 años, tras su paso por la MLS, lejos del foco europeo y con una carga emocional que recién ahora decidió compartir públicamente.
¿A qué se dedica hoy Van der Wiel?
Lejos de los terrenos de juego, Gregory van der Wiel trabaja como coach mental y publica contenido motivacional dirigido especialmente a deportistas.
Reconoce que no fue sencillo hablar de salud mental debido al estigma social, pero considera que compartir su experiencia puede ayudar a otros.“Si estás en un vestuario y te sientes así, no eres débil, eres humano”, expresó, invitando a quienes atraviesan situaciones similares a buscar ayuda y no guardar silencio.