En plena recta decisiva de la temporada, Vinicius Jr. vuelve a marcar diferencias. A sus 25 años, el atacante del Real Madrid atraviesa un momento de madurez futbolística y personal.
Con el equipo peleando objetivos importantes, el brasileño repasó su presente, sus ambiciones y el impacto que ha tenido Carlo Ancelotti en la Selección de Brasil.
¿Cómo vive Vinicius su presente en el Real Madrid?
Desde el cambio en el cuerpo técnico, con la salida de Xabi Alonso y la llegada de Álvaro Arbeloa, el rendimiento de Vinicius ha ido en ascenso. El nuevo entrenador ha conectado con el brasileño con un mensaje directo, reforzando virtudes y corrigiendo detalles puntuales.
“Estoy muy contento. Jugar en el Madrid, tener la vida que tengo y mi familia me hace feliz. Estar feliz dentro y fuera del campo es lo mejor”, aseguró el extremo, reflejando un estado emocional que se traduce en su juego.
¿Qué objetivos tiene con el Madrid y con Brasil?
A nivel competitivo, el hambre sigue intacta. “He ganado muchas cosas, pero quiero seguir ganando. Llevamos una temporada sin ganar y eso es muy difícil para nosotros”, explicó.
El gran anhelo pasa también por la Selección de Brasil. Con la mira puesta en el Mundial 2026, el atacante sueña con conquistar la sexta estrella. Y en ese escenario, la figura de Carlo Ancelotti es clave.
“Ha cambiado la cara de la selección. Jugamos mejor, estamos más felices y tranquilos. Para mí su llegada es la mejor cosa que ha pasado. Siempre que me llama me dice que vamos a ganar el Mundial”, confesó. Incluso reveló que el técnico italiano ya se esfuerza por comunicarse en portugués.
¿Cómo maneja la presión y los pitos?
La fama y la exposición no han sido sencillas. “Cuando somos muy jóvenes no aprendemos a ser famosos. Yo salí de la nada para ser famoso y no poder salir por la calle”, reconoció.
Sobre los abucheos, lejos de incomodarlo, los asume como parte del espectáculo: “A mí me encanta. Entrenamos para estos partidos. En los momentos de presión es cuando sobresalen los mejores jugadores y en el Madrid estamos preparados”.
El brasileño entiende que el fútbol vive de esa tensión competitiva. “Cuando yo iba a ver al Flamengo también pitaba a los jugadores rivales. El fútbol se acaba cuando acaba el partido”.