El futuro institucional del Sevilla FC ha dado un vuelco dramático y peligroso en los despachos de la capital andaluza.
Lo que parecía un camino pavimentado hacia una histórica transición accionarial ha quedado prácticamente suspendido: la propuesta definitiva presentada por el grupo inversor encabezado por Sergio Ramos fue rechazada de forma tajante por la junta vendedora, poniendo la operación al borde del colapso absoluto.
El escenario de la ruptura fue una tensa reunión celebrada en Sevilla. En dicha cumbre, el exdefensor del Real Madrid y de la Selección de España acudió escoltado por su hermano René Ramos, el abogado Julio Senn y Roberto Álvarez —representante legal del fuerte grupo de inversionistas mexicanos que respalda financieramente al camero—.
Sin embargo, la contraoferta final colocada sobre la mesa fue calificada textualmente como "inaceptable" por la mayoría de los actuales dueños del club, desatando un profundo malestar debido a que modificaba de manera drástica los compromisos financieros pactados a comienzos de año.
Radiografía del desplome: Las cifras de la discordia
La molestia de la dirigencia radica en que Sergio Ramos no consiguió amarrar el músculo económico que originalmente prometía el fondo Five Eleven Capital —entidad que quedó fuera de la ecuación en el tramo final—.
Ante la incapacidad de reunir el capital inicial, el histórico canterano optó por "romper la baraja" y presentar una estructura drásticamente recortada:
El plan original (Pactado en enero):
- Inversión proyectada: Alrededor de 440 a 450 millones de euros (contemplando la adquisición de acciones, la inyección de capital y la absorción total de la deuda neta del club).
- Volumen accionario: La compra del 85 por ciento de las acciones totales de la entidad (equivalente a unas 86,000 acciones en notaría).
La nueva propuesta (Rechazada este miércoles):
- Inversión recortada: Una reducción drástica a solo 220 millones de euros en la valoración total de la operación.
- Paquete accionario a la baja: El grupo de Ramos pretendía adquirir únicamente entre 30,000 y 32,000 acciones, lo que representa apenas el 18 por ciento de la entidad tras una ampliación previa.
- La maniobra de control: El nuevo esquema pretendía inyectar una ampliación de capital de 120 millones de euros. Con este movimiento, el grupo de Ramos alcanzaría de forma indirecta una mayoría de control cercana al 42 o 60 por ciento del Sevilla, una maniobra que el bloque vendedor consideró abusiva al diluir por completo el valor de los accionistas minoritarios.
División en la directiva y la postura de la familia Carrión
A pesar del rechazo generalizado de los consejeros que ya buscan de forma activa a otros compradores en el mercado internacional, el núcleo del club se encuentra fracturado. Bloques importantes, como el encabezado por la familia Carrión, se han mostrado notablemente más receptivos a aceptar los términos del exjugador.
Luis Carrión, representante del mencionado grupo, se pronunció al término del cónclave confirmando que la propuesta ya está en manos de los asesores legales y que, debido a la existencia de una carta de intención (LOI) y plazos institucionales preestablecidos, la respuesta definitiva se emitirá a más tardar este lunes.
De igual forma, el accionista rompió el hermetismo respecto al origen de los fondos, validando que el exdefensor va firmemente de la mano con una potente estirpe de empresarios aztecas.
"Ellos han aportado una prueba de fondo por las acciones. Los inversores son los mismos, tienen una familia fuerte de mexicanos detrás, con ellos van de la mano. Yo espero que todo salga bien. ¿Receptivos a vender? No, todo lo contrario; queremos hacer lo mejor para el Sevilla, como si tenemos que regalar las acciones, al menos en lo que respecta a mi grupo": Luis Carrión, representante de un sector de accionistas del Sevilla.
El Sevilla corre contra el reloj de cara a la temporada 2026-27
Este freno de mano representa un severo golpe emocional para el sevillismo, que visualizaba en el regreso de su hijo pródigo una reconciliación definitiva con la grada y un liderazgo renovado desde los despachos presidenciales.
No obstante, la delicada urgencia financiera del club —que previamente ya había cedido a modificar los plazos de pago y absorber las pérdidas del ejercicio actual— obliga a activar los planes de contingencia.
Mientras la mesa de negociaciones se enfría, la directiva del Sevilla ha reactivado de inmediato otras alternativas de inversión extranjera que permanecían guardadas en el segundo plano.
Paralelamente, la cúpula andaluza decretó no detener la planeación deportiva de la próxima campaña, dejando en manos de José Ignacio Navarro la dirección deportiva y ratificando el proyecto del director técnico Luis García Plaza en el banquillo del primer equipo.