La Major League Soccer (MLS) comienza a mirar hacia un modelo que durante años parecía imposible. Mientras la Liga MX mantiene suspendido el sistema de ascenso y descenso entre la Primera División y la Liga de Expansión, en Estados Unidos el tema ya forma parte de la conversación entre los directivos del futbol profesional.
El comisionado de la MLS, Don Garber, reconoció que la liga ya no descarta implementar un sistema de ascensos y descensos en el futuro, aunque dejó claro que, por el momento, las condiciones económicas y deportivas aún no justifican un cambio de ese tamaño.
Las declaraciones representan un giro importante en la postura histórica de la MLS, una competición que desde su creación en 1996 ha operado bajo un modelo cerrado de franquicias, similar al de otras ligas deportivas de Estados Unidos.
¿Por qué la MLS ya considera el ascenso y descenso?
Durante un evento organizado por la liga en Nueva York, Don Garber sorprendió al reconocer que existen temas que antes parecían imposibles y que hoy ya forman parte de la evolución de la MLS.
El dirigente recordó que en el pasado tampoco imaginaba que la liga llegaría a 30 equipos, que prácticamente todas las franquicias contarían con estadios propios o que incluso modificarían el calendario de competencia para acercarse al modelo europeo.
Ahora, aseguró que el ascenso y descenso podría recorrer un camino similar.
"Llegará un momento en que, si tiene sentido para la Major League Soccer, necesitaremos implementar el sistema de ascensos y descensos, y lo haremos. Si no tiene sentido, no lo haremos", explicó Garber.
Aunque no existe una fecha definida, sus palabras representan la primera vez que la MLS reconoce públicamente que este modelo podría convertirse en una realidad a mediano plazo.
¿Qué impide que la MLS adopte este sistema actualmente?
Pese a la apertura mostrada por Garber, la liga considera que todavía existen obstáculos financieros muy importantes.
Durante las últimas décadas, los propietarios de las franquicias han realizado inversiones multimillonarias en infraestructura, estadios y desarrollo deportivo.
Uno de los ejemplos más recientes es el Etihad Park, nuevo estadio del New York City FC, cuya inauguración está prevista para el próximo año.
A ello se suman las fuertes cantidades que los nuevos clubes han pagado para ingresar a la competición.
El caso más reciente es San Diego FC, franquicia que desembolsó alrededor de 500 millones de dólares para incorporarse oficialmente a la MLS.
Además, los clubes han invertido de forma constante en:
- Academias juveniles.
- Centros de alto rendimiento.
- Infraestructura deportiva.
- Desarrollo de talento local.
Para Garber, exponer esas inversiones al riesgo de un descenso todavía genera muchas dudas entre los propietarios.
El dirigente también aseguró que, en las conversaciones con inversionistas internacionales, el ascenso y descenso no aparece como una condición indispensable para seguir apostando por la liga estadounidense.
¿Qué cambios vienen para la MLS y qué papel jugará la USL?
Aunque el ascenso y descenso todavía luce lejano, la MLS sí iniciará una transformación importante en los próximos años.
A partir de 2027, la competición abandonará definitivamente su tradicional calendario de primavera-otoño para adoptar un formato más parecido al de las grandes ligas europeas, disputándose entre verano y primavera.
Como parte de esa transición, la temporada 2027 tendrá un formato reducido entre febrero y mayo, mientras que la campaña 2027-28 arrancará entre julio y agosto.
Paralelamente, otro movimiento podría acelerar el debate.
La United Soccer League (USL) confirmó que lanzará en 2028 una nueva primera división profesional que funcionará bajo un auténtico sistema de ascensos y descensos, integrando a la USL Premier, la USL Championship y la League One.
Este proyecto colocará por primera vez a una liga profesional estadounidense con un modelo similar al que domina en Europa y Sudamérica.
Mientras tanto, la MLS mantiene su estructura cerrada, aunque las declaraciones de Don Garber dejan claro que el tema ya no es un tabú. Lo que hace apenas unos años parecía imposible, hoy ya forma parte de la conversación sobre el futuro del futbol en Estados Unidos, y no sería extraño que en la próxima década el ascenso y descenso termine convirtiéndose en una realidad para la liga norteamericana.