, con un discurso directo, ambicioso y sin rodeos.¿Por qué cree Raphinha que merecía el Balón de Oro?
El extremo no esquivó el tema y fue claro al evaluar la última gala del Balón de Oro. Para Raphinha, el premio debe analizar el rendimiento global y no reducirse a una sola competencia.
“Yo me pondría primero. Un premio individual no puede basarse en una sola competición. Por los títulos que gané, los números que hice y todo lo que aporté, creo que merecía ganar”, afirmó, convencido del nivel que sostuvo durante toda la temporada.
¿Qué papel tuvo Hansi Flick en su explosión futbolística?
El brasileño reservó palabras especiales para Hansi Flick, a quien señaló como una figura clave en su crecimiento.
“Fue quien prácticamente me hizo tener la mejor temporada de mi carrera. Me dio confianza cuando creo que nadie más lo hacía, ni siquiera yo mismo”, reconoció.
Sobre la imagen que dio la vuelta al mundo, en la que se le ve consolando al técnico alemán, Raphinha explicó que fue consecuencia natural de una relación construida desde la confianza: “Con el tiempo construimos libertad para hablar de cualquier cosa”.
¿Cómo analiza la temporada del Barcelona y el rol de Pedri?
Al mirar en retrospectiva, Raphinha calificó el curso como “una temporada de excelencia”, aunque admitió que quedó una deuda pendiente en la Champions League.
Dentro del plantel, destacó especialmente a Pedri, a quien considera el verdadero eje del equipo: “Está en todas partes. Defiende, ataca, crea. Para nosotros es el jugador más importante del campo”. Un futbolista que, aunque no siempre aparece en las estadísticas, “marca la diferencia antes de la asistencia”.
¿Qué significa para Raphinha pensar en el Mundial 2026?
El horizonte de 2026 marca cada decisión del brasileño. Vestir la camiseta de Brasil sigue siendo un logro que no da por sentado.
“Antes de mi primera convocatoria nunca imaginé llegar a la selección. Llegar a un segundo Mundial requiere cuatro años de una consistencia absurda”, explicó.
Con madurez, también habló de las lesiones y del único control real que tiene un futbolista: “Hay cosas que no puedes controlar. Lo que sí puedes controlar es recuperarte bien y estar preparado física y mentalmente”.
¿Por qué no se ve como entrenador en el futuro?
Cuando la charla giró hacia su vida después del retiro, Raphinha fue categórico. La idea de ser entrenador no lo seduce en absoluto.
“¿Entrenador? Ni pensarlo. Es demasiado exigente. Llegas antes que todos, te vas después que todos y prácticamente vives en hoteles”, sentenció, dejando claro que sería su “última opción”.
Autocrítico, ambicioso y cada vez más influyente en el juego del FC Barcelona, Raphinha vive el punto más alto de su carrera sin perder de vista su objetivo final.
Cuando se le pregunta qué lo mueve de cara a 2026, no duda ni un segundo: “Ganar el Mundial”. Todo lo demás, premios incluidos, queda en segundo plano.