Lo que empezó como un sueño de grandeza se terminó esfumando en un acuerdo.
Este miércoles 11 de febrero, se anunció la disolución formal de la Superliga, tras un acuerdo alcanzado entre el Real Madrid, la UEFA y el influyente grupo de Clubes de Fútbol Europeos (EFFC). El pacto establece una serie de principios comunes que “también servirán para resolver sus disputas legales”.
El anuncio se realizó durante una reunión de líderes del fútbol europeo en Bruselas, en la antesala del congreso anual de la UEFA, integrado por 55 federaciones miembro.
Tanto la UEFA como los clubes se comprometieron a mantener abierto el diálogo para mejorar las condiciones del juego dentro y fuera de la cancha, con el objetivo de fortalecer el espectáculo y la sostenibilidad del fútbol europeo.
¿Cómo nació la idea de la Superliga?
El 19 de abril de 2021 comenzó uno de los conflictos más intensos en la historia reciente del fútbol europeo, cuando Real Madrid, Barcelona y otros 12 clubes de élite anunciaron la creación de la Superliga,
Este proyecto se contempló como la competencia directa dela UEFA Champions League y que fue presentado como una respuesta a las supuestas “injusticias” del actual modelo económico del fútbol continental.
Ese día, Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, AC Milan, Arsenal, Chelsea, Inter, Juventus, Liverpool, Manchester City, Manchester United y Tottenham se declararon clubes fundadores de la nueva competición. El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, asumió el cargo como primer presidente de la Superliga, convirtiéndose en la cara visible del proyecto.
“Doce de los clubes de fútbol más importantes de Europa anuncian hoy que han llegado a un acuerdo para formar una nueva competición, la Superliga, gobernada por sus Clubes Fundadores”, señalaba el comunicado oficial.
¿Porqué se opuso UEFA a la Superliga?
Desde su anuncio, la Superliga generó una reacción inmediata de rechazo por parte de la UEFA, las ligas nacionales, las federaciones y gran parte de la afición. La amenaza de sanciones deportivas y económicas provocó que, en cuestión de días, varios clubes comenzaran a retirarse del proyecto, debilitando de forma considerable la iniciativa.
El pulso entre los clubes impulsores y la UEFA se mantuvo durante meses, con recursos legales, declaraciones cruzadas y negociaciones indirectas. Aunque Real Madrid y Barcelona sostuvieron públicamente la idea, el proyecto fue perdiendo respaldo y visibilidad, sin una hoja de ruta clara para su implementación.
El acuerdo final y el cierre del proyecto
La estocada final a la Superliga llegó con la salida definitiva del Barcelona, lo que dejó al Real Madrid como el único socio fundador activo del proyecto.
Pese a que ambos clubes obtuvieron un fallo favorable del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en Luxemburgo hace más de dos años, ningún nuevo club se presentó públicamente para unirse a la competición.
Este escenario evidenció el aislamiento del proyecto separatista, que ya no contaba con apoyo deportivo ni político suficiente dentro del fútbol europeo.