Un nuevo episodio de violencia sacudió al fútbol centroamericano. Al menos tres personas resultaron lesionadas este domingo tras un enfrentamiento entre aficionados de Motagua y Olimpia, los equipos con mayor afición en Honduras.
Los hechos ocurrieron en las inmediaciones del Estadio Nacional José de la Paz Herrera, aproximadamente una hora antes del inicio del partido correspondiente a la jornada 18 del torneo Clausura.
¿Qué tan grave fueron los incidentes en Honduras?
De acuerdo con los primeros reportes, tres de los lesionados fueron trasladados en ambulancia al Hospital Escuela, en la capital hondureña. Versiones extraoficiales señalan que una de las víctimas habría fallecido a causa de heridas provocadas por arma de fuego, aunque la información no ha sido confirmada oficialmente.
Las imágenes difundidas por medios locales muestran la magnitud del enfrentamiento: vehículos particulares y al menos dos microbuses con los cristales destrozados, algunos de ellos presuntamente por impactos de bala.
¿Cuál fue el saldo tras los enfrentamientos?
Entre los automóviles afectados se encontrarían unidades vinculadas al cuerpo arbitral, incluido el del central Said Martínez y la asistente Merlyn Soto.
Además, grupos de aficionados destruyeron vallas metálicas ubicadas en uno de los accesos principales al estadio, lo que elevó la tensión en la previa del clásico.
¿Se pudo jugar en partido pese a la violencia?
En medio de la confusión inicial, uno de los árbitros asistentes había señalado que el encuentro sería suspendido.
Sin embargo, directivos de Motagua y autoridades de la Policía Nacional confirmaron posteriormente que el partido se disputaría, aunque con un retraso respecto al horario original.
La Policía Nacional de Honduras había anunciado un operativo con 600 agentes para garantizar la seguridad durante el clásico, uno de los más intensos del país centroamericano.
En el aspecto deportivo Olimpia se levó el clásico al vencer al Motagua por la minima diferencia