Cruz Azul está cada vez más cerca de regresar al Estadio Banorte. La directiva cementera ya trabaja en una solicitud formal para volver a su histórica casa en la recta final del Clausura 2026, aprovechando la reapertura del inmueble tras su remodelación rumbo al Mundial.
El movimiento no sólo responde a un tema simbólico, sino también a cuestiones deportivas y logísticas que podrían marcar el rumbo del equipo en el torneo.
¿Por qué Cruz Azul quiere regresar al Estadio Banorte?
La principal razón detrás de esta decisión es la búsqueda de mejores condiciones competitivas. Actualmente, La Máquina ha tenido que jugar como local en otras canchas como el Estadio Cuauhtémoc, lo que implica traslados seguidos fuera de la ciudad y desgaste físico para el plantel.
Volver al Estadio Banorte permitiría reducir viajes, optimizar la preparación de los partidos y ofrecer un entorno más estable en un momento clave del campeonato, especialmente pensando en una posible liguilla.
¿Qué está haciendo la directiva para concretar el regreso?
La dirigencia encabezada por Víctor Velázquez ya alista una solicitud formal ante la Federación Mexicana de Futbol para utilizar nuevamente el estadio.
El argumento para regresar es la equidad deportiva, ya que otros equipos como América ya tienen autorizado su regreso al inmueble para partidos importantes en este mismo torneo.
Además, Cruz Azul mantiene un contrato vigente para jugar en el Estadio Banorte hasta 2031, lo que refuerza su intención de retomar esa sede lo antes posible.
¿Cuándo podría volver Cruz Azul al Estadio Banorte?
Si las negociaciones avanzan sin contratiempos, el regreso de Cruz Azul a su antigua casa podría concretarse en abril, durante el cierre de la fase regular del Clausura 2026.
Uno de los partidos que se contemplan para marcar este retorno sería ante Club Tijuana en la Jornada 15, lo que significa volver al Estadio Banorte tras casi dos años de ausencia por remodelación.
Pero podríamos tener un regreso más pronto, ya que Club América tiene previsto regresar al Estadio Banorte en la Jornada 14, el 11 de abril, justamente para disputar el Clásico Joven frente a La Máquina.
Además, ese inmueble volvería a tener actividad pocos días después, al ser sede del partido de vuelta de los cuartos de final de la Concachampions, programado tres días más tarde, lo que refuerza la posibilidad de ver a Cruz Azul nuevamente en escenarios de alto perfil en un momento decisivo de la temporada.
¿Cuáles son las problemáticas que tiene Cruz Azul para cambiar de sede?
El panorama no es sencillo para Cruz Azul. Uno de los principales obstáculos es que el club ya tiene un contrato firmado para jugar toda la temporada en el Estadio Cuauhtémoc, por lo que cualquier cambio implicaría pagar una indemnización.
A esto se suma que, a diferencia de Club América, que inició su gestión desde diciembre, La Máquina comenzó a buscar el cambio hace apenas unas semanas, lo que complica la logística y reduce las posibilidades de concretarlo en el corto plazo.
Además, el equipo terminó en Puebla tras una decisión de último momento, luego de que la Universidad Nacional Autónoma de México no renovara el acuerdo para usar el Estadio Olímpico Universitario.
¿Qué impacto tendría este cambio en el equipo?
El regreso al Estadio Azteca no sólo tendría un valor emocional para la afición, también representaría una ventaja deportiva:
- Menos desgaste por viajes
- Mejores condiciones de cancha
- Un ambiente y terreno conocido que podrían impulsar el rendimiento del equipo en un cierre de torneo decisivo tanto en la Liga MX como en la Concacaf Liga de Campeones.
Con el estadio listo para volver a la actividad y el Mundial 2026 cada vez más cerca, Cruz Azul busca recuperar su lugar en uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol mexicano.