Guillermo Almada apenas lleva cuatro jornadas al frente del América en el Apertura 2026, pero ya dejó una señal clara sobre la conformación de su equipo: los futbolistas mexicanos tienen un papel importante dentro de su proyecto.
El técnico uruguayo ha realizado modificaciones de un partido a otro, ya sea por rotaciones, decisiones tácticas o las circunstancias de cada encuentro. Sin embargo, hay un dato que se mantiene: América nunca ha comenzado un partido con menos de ocho mexicanos en su once titular.
¿Una tendencia que comenzó desde el debut?
La primera jornada marcó el registro más alto hasta ese momento. Frente a Querétaro, nueve mexicanos fueron titulares, con nombres como Rodolfo Cota, Ramón Juárez, Kevin Álvarez y Alan Cervantes.
Para la segunda fecha, ante Atlante, el número bajó ligeramente, pero se mantuvo en una cifra considerable: ocho futbolistas mexicanos comenzaron el encuentro.
Almada volvió a demostrar que no necesitaba mantener exactamente el mismo once para conservar una importante presencia nacional dentro de su equipo.
¿Érick Sánchez, Henry Martín y compañía, piezas importantes?
Entre los futbolistas que han tenido protagonismo en este inicio aparece Érick Sánchez, uno de los elementos que puede darle equilibrio al mediocampo azulcrema y que ha sido contemplado de manera constante por Almada.
También está Henry Martín, quien representa experiencia en el ataque y se mantiene como una de las principales referencias mexicanas del plantel.
A ellos se suman jugadores como Ramón Juárez, Alan Cervantes y Dagoberto Espinoza, quienes han aparecido de manera recurrente en las decisiones del entrenador.
La presencia de estos elementos también permite observar que la apuesta de Almada no está concentrada únicamente en jugadores con experiencia. El entrenador ha combinado futbolistas consolidados con jóvenes que buscan ganarse un lugar.
¿Confianza plena en los mexicanos?
En la Jornada 3 volvió a utilizar ocho mexicanos. El duelo ante Santos volvió a presentar una cifra de ocho mexicanos titulares. En esa ocasión, Almada modificó algunas piezas respecto a sus anteriores encuentros, pero mantuvo una estructura con futbolistas nacionales en prácticamente todas las líneas.
Esto demuestra que la presencia mexicana no depende exclusivamente de un mismo grupo de jugadores. Almada ha encontrado distintas alternativas dentro de su plantilla.