El cierre de la
Supercopa entre Barcelona y Real Madrid dejó algo más que un campeón. Más allá de la celebración blaugrana, un gesto de Kylian Mbappé marcó el final del encuentro y desató una fuerte polémica dentro y fuera del campo.¿Qué ocurrió tras el pitido final?
Luego del silbatazo definitivo, los jugadores del Real Madrid se dirigieron directamente al banquillo. Fue Xabi Alonso quien les pidió regresar al campo para cumplir con el protocolo.
Los futbolistas blancos realizaron el pasillo a los árbitros y posteriormente recibieron sus medallas de subcampeones, mientras los jugadores del Barcelona aguardaban para el reconocimiento previo a la entrega del trofeo.
¿Por qué no hubo pasillo del Madrid al campeón?
De acuerdo con el periodista Alfredo Martínez, fue Kylian Mbappé quien pidió a sus compañeros abandonar el terreno de juego, evitando así el pasillo al Barça campeón.
Las cámaras captaron al delantero francés visiblemente molesto, hablándole al grupo mientras se retiraban. Incluso se observó a Asencio acercarse para cumplir con el gesto, pero fue detenido por el propio Mbappé, quien le pidió que no lo hiciera.
¿Cómo reaccionó el entorno del Barcelona?
La acción fue interpretada como un gesto antideportivo por parte del entorno blaugrana y generó una oleada de críticas en redes sociales, donde la imagen del francés fue duramente señalada.
El contexto tampoco ayudó. Mbappé disputó los minutos finales del partido sin estar al cien por ciento, tras haber entrenado poco y arrastrar molestias en la rodilla izquierda.
¿Hubo más tensión durante el partido?
El encuentro tuvo momentos calientes, especialmente tras una dura entrada de Asencio sobre Pedri, que derivó en una tangana con la participación de Raphinha, Fede Valverde, Huijsen y Lamine Yamal.
La acción terminó con varias tarjetas amarillas, incluida una para el infractor, aunque el partido no se caracterizó por un clima excesivamente violento.
La Supercopa ya tiene dueño, pero la imagen final dejó una polémica abierta. El gesto de Kylian Mbappé añadió un nuevo capítulo a la rivalidad entre Real Madrid y Barcelona, uno que seguirá dando de qué hablar más allá del resultado.