El proyecto del Atlante en su regreso a la máxima categoría ya tiene rostro. Tras días de especulación, el club azulgrana hizo oficial la llegada de un técnico que conoce perfectamente la institución y su entorno, en una apuesta que mezcla nostalgia y ambición.
¿Por qué Atlante eligió a Miguel Herrera para su regreso?
La decisión no fue improvisada. Luego de quedar eliminado en los Cuartos de Final del Clausura en la Liga de Expansión, el club tomó medidas inmediatas para redefinir su rumbo deportivo.
La salida de Ricardo Carbajal se dio apenas un día después de la eliminación ante Tepatitlán, en una serie que terminó igualada 2-2 pero que dejó fuera a los Potros por su posición en la tabla.
El ciclo del técnico mexicano fue breve, con un balance de siete victorias, cinco empates y seis derrotas en 18 partidos.
En ese contexto, la directiva optó por una figura con experiencia, carácter y, sobre todo, identidad con el club. Miguel Herrera representa un perfil probado en escenarios de alta exigencia, algo clave para un equipo que regresa a la Liga MX tras más de una década.
¿Qué significa este nuevo ciclo del “Piojo” con Atlante?
La llegada de Herrera marca su tercera etapa al frente del Atlante, una historia que comenzó a principios de los 2000 y que ahora suma un nuevo capítulo con mayores expectativas.
En su primera etapa como entrenador principal, dirigió 96 partidos y llevó al equipo a tres liguillas, alcanzando unas semifinales como mejor resultado. Años después regresó para una segunda etapa más breve, en la que no logró consolidar un proyecto duradero.
Ahora, el contexto es distinto. Atlante vuelve a la Primera División y necesita estabilidad inmediata. Herrera no solo aporta experiencia en el futbol mexicano, también una personalidad que suele transformar vestidores y elevar la competitividad.
Aunque el club jugó con el misterio en su anuncio inicial, compartiendo una silueta bajo el mensaje “Estamos trabajando”, la identidad del estratega era evidente. La confirmación oficial terminó por encender la ilusión entre la afición.
¿Cómo llega Herrera a este nuevo reto en su carrera?
El técnico mexicano asume el cargo tras un periodo de seis meses sin dirigir, luego de su paso por la selección de Costa Rica, donde no logró cumplir el objetivo de clasificar a la Copa del Mundo.
Esa experiencia internacional, aunque breve, suma a su trayectoria en selecciones y clubes, reforzando su perfil para afrontar un proyecto exigente desde el inicio.
Herrera tendrá la responsabilidad de construir un equipo competitivo de inmediato, capaz no solo de mantenerse en la Liga MX, sino de pelear por posiciones relevantes en su primer torneo de regreso.
¿Puede el Atlante ser protagonista en su vuelta a Primera División?
El reto es mayúsculo. Atlante no compite en la Liga MX desde 2014, y su regreso implica adaptarse rápidamente a un entorno más exigente en lo deportivo y lo mediático.
La elección de Miguel Herrera apunta justamente a eso: reducir el tiempo de adaptación y competir desde el primer momento. Su conocimiento del futbol mexicano y su estilo directo podrían ser factores determinantes.
El proyecto apenas comienza, pero el mensaje es claro. Atlante no quiere ser un invitado más en su regreso, sino un equipo que recupere protagonismo en la máxima categoría.
Con el “Piojo” al mando, el club inicia una nueva etapa cargada de expectativas, en la que historia y presente se cruzan con un objetivo común: volver a ser relevante en el futbol mexicano.