Cuando el reloj avanzaba y la sorpresa tomaba forma en las tribunas, Jordania estaba a punto de firmar una de las mayores hazañas del Mundial 2026. Sin embargo, la experiencia terminó inclinando la balanza y Argelia remontó un partido dramático para imponerse 2-1, mantener intactas sus aspiraciones de clasificación y dejar a los jordanos con las manos vacías después de haber rozado la gloria.
Durante más de una hora, los debutantes demostraron que no llegaron a la Copa del Mundo para ser simples espectadores. Jordania compitió de tú a tú contra una de las selecciones más importantes del futbol africano y estuvo muy cerca de conseguir un resultado histórico.
¿Cómo estuvo Jordania cerca de protagonizar una de las grandes sorpresas del Mundial 2026?
La selección jordana jugó con personalidad desde el inicio. Ordenada en defensa, intensa en la recuperación y peligrosa al contragolpe, logró incomodar a unos "Zorros del Desierto" que nunca encontraron comodidad durante gran parte del encuentro.
La recompensa llegó al minuto 36.
Nizar Al-Rashdan escribió una página dorada para el futbol jordano al marcar el gol que adelantó a su selección en el marcador. La anotación desató la euforia de miles de aficionados que comenzaron a ilusionarse con una victoria que habría significado uno de los resultados más importantes en la historia deportiva del país.
Con el 1-0, Jordania ganó confianza y manejó los tiempos del partido. Argelia se mostró imprecisa, nerviosa y sin capacidad para romper el sólido bloque defensivo de su rival.
Cada minuto que pasaba acercaba a los debutantes a una noche inolvidable.
¿Qué cambió para que Argelia lograra la remontada?
Los equipos acostumbrados a competir en escenarios de máxima presión suelen encontrar una oportunidad cuando más la necesitan. Y Argelia encontró la suya.
Cuando parecía que el tiempo se agotaba, apareció Nadhir Benbouali al minuto 69 para marcar el empate y devolverle la esperanza a los africanos.
El gol transformó completamente el encuentro.
La confianza cambió de bando. Jordania comenzó a sentir el peso del marcador y la presión de defender una ventaja histórica, mientras que Argelia encontró espacios y recuperó la iniciativa ofensiva.
Los dirigidos por Djamel Belmadi entendieron que el momento era suyo y fueron con todo en busca de la victoria.
¿Qué significa este resultado para Argelia y Jordania en el Mundial?
El golpe definitivo llegó al minuto 82.
Amine Gouiri apareció en el momento clave para firmar el 2-1, culminar la remontada y silenciar las ilusiones jordanas.
En apenas trece minutos, Argelia pasó de estar al borde de una derrota dolorosa a quedarse con tres puntos fundamentales en la lucha por avanzar a la siguiente ronda.
La victoria mantiene con vida a los argelinos y reafirma su condición como una de las selecciones más competitivas del continente africano.
Para Jordania queda la frustración del resultado, pero también la certeza de haber demostrado que puede competir al máximo nivel mundialista. El conjunto asiático estuvo a escasos minutos de protagonizar una sorpresa histórica y dejó claro que su presencia en el torneo está lejos de ser anecdótica.
El partido también dejó una enseñanza que suele repetirse en las Copas del Mundo: no basta con ilusionar, también hay que saber administrar los momentos críticos.
Jordania estuvo cerca de cambiar su historia.
Argelia recordó por qué la experiencia sigue siendo uno de los factores más determinantes cuando se juega bajo la máxima presión de un Mundial.