Brasil ya no impone el respeto de otras épocas. La eliminación en los Octavos de Final del Mundial 2026 frente a Noruega fue el golpe más reciente para una selección que acumula varios años de inestabilidad, resultados decepcionantes y decisiones que no han logrado devolverla a la élite del futbol internacional.
Lejos de tratarse de un accidente deportivo, la caída de la Canarinha refleja un proceso que comenzó tras Qatar 2022 y que ha dejado a la pentacampeona del mundo sumida en una de las etapas más complicadas de su historia.
¿Por qué la eliminación en el Mundial 2026 no fue una sorpresa?
La derrota ante Noruega simplemente confirmó una tendencia que Brasil viene arrastrando desde hace varios años. Desde la salida de Tite, la selección perdió continuidad y nunca consiguió recuperar el nivel que la convirtió durante décadas en una potencia mundial.
Fernando Diniz no logró cambiar el rumbo y, posteriormente, Carlo Ancelotti asumió el reto de reconstruir al equipo. Sin embargo, el proceso llegó al Mundial 2026 sin consolidarse y terminó con una inesperada eliminación en los Octavos de Final, algo que no ocurría desde hace 36 años.
El torneo dejó en evidencia que Brasil sigue teniendo futbolistas de primer nivel, pero carece de la solidez colectiva que distinguió a sus generaciones más exitosas.
¿Qué récords negativos acumula la Canarinha?
La crisis quedó reflejada en una serie de resultados históricos que rompieron marcas que parecían intocables.
Brasil sufrió su primera derrota ante Colombia en unas Eliminatorias mundialistas, cayó frente a Paraguay, perdió con Uruguay por primera vez en más de dos décadas y también vio terminar su histórico invicto como local en las clasificatorias tras caer ante Argentina.
Además, la Albiceleste logró vencer a Brasil en los dos partidos de una misma eliminatoria por primera vez, mientras que la Verdeamarela finalizó en el quinto puesto de la clasificación rumbo al Mundial, una posición muy alejada de la hegemonía que acostumbraba ejercer en Sudamérica.
La eliminación frente a Noruega terminó por ampliar una lista de registros negativos que reflejan el complicado presente del equipo.
¿Cómo afectó la ausencia de Neymar al proyecto?
Uno de los momentos que marcó este ciclo fue la grave lesión de Neymar, quien sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco de la rodilla izquierda, situación que lo mantuvo durante un largo periodo fuera de la selección.
Sin su máximo referente, Brasil perdió liderazgo dentro del campo y también una figura capaz de resolver partidos en los momentos más complicados.
Su regreso para el Mundial 2026 generó ilusión entre los aficionados, pero el desenlace fue doloroso. Tras la eliminación, el delantero confirmó que ese encuentro marcó el final de su etapa con la selección brasileña, poniendo punto final a una trayectoria que lo convirtió en uno de los grandes símbolos de la Canarinha, aunque sin conquistar el ansiado título mundial.
¿La crisis también afecta fuera de la cancha?
Los problemas de Brasil no se limitan al aspecto deportivo. La Confederación Brasileña de Futbol también atravesó una etapa de incertidumbre institucional después de que el Tribunal de Justicia de Río de Janeiro destituyera a su presidente, generando aún más inestabilidad en el proyecto deportivo.
Las categorías inferiores tampoco escaparon del mal momento. Brasil quedó fuera de los Juegos Olímpicos por primera vez en 20 años, fue eliminada en la fase de grupos del Mundial Sub-20 de 2025 por primera vez en su historia y sufrió una histórica goleada de 6-0 frente a Argentina en el Campeonato Sudamericano de la categoría.
Con una eliminación prematura en el Mundial 2026, múltiples récords negativos y el retiro de Neymar de la selección, Brasil enfrenta una reconstrucción que luce inevitable. La pentacampeona deberá redefinir su proyecto si pretende recuperar el protagonismo que durante décadas la convirtió en una referencia absoluta del futbol mundial.