Grupo Ollamani, empresa propietaria del Club América, el Estadio Banorte, PlayCity Casinos, Ollamani Media (antes Editorial Televisa) e Intermex, deberá pagar 62.4 millones de dólares (alrededor de 1,087 millones de pesos) a la FIFA para garantizar que los dueños de palcos y plateas puedan utilizar sus espacios durante la próxima Copa del Mundo.
La información que comparte el diario ESTO forma parte del más reciente reporte financiero de la compañía, donde se detalla el acuerdo firmado, a través de Futbol del Distrito Federal (FDF), para respetar los contratos de propiedad vigentes desde la construcción del antiguo Estadio Azteca, los cuales tienen una duración de 99 años.
¿Por qué Grupo Ollamani debe pagar más de 62 millones de dólares a la FIFA?
El acuerdo responde a una condición impuesta por la FIFA para la organización del Mundial 2026. Durante el torneo, el organismo rector del futbol controla la operación comercial de los estadios sede, incluidos palcos y zonas premium.
Para que los propietarios de palcos y plateas del Estadio Banorte puedan hacer uso de sus espacios sin costo adicional durante los partidos mundialistas, Grupo Ollamani asumió el compromiso financiero de cubrir esta compensación.
El documento establece que el pago comenzará a realizarse a partir del 20 de mayo del presente año, con el objetivo de asegurar que todo esté listo antes del arranque del torneo en junio de 2026.
Este movimiento garantiza que los contratos históricos de los palcohabientes —firmados por casi un siglo— no se vean vulnerados por las reglas comerciales del Mundial.
¿Cómo planea la empresa cubrir el millonario compromiso?
Para hacer frente a los 1,087 millones de pesos, Grupo Ollamani implementará un esquema de comercialización basado en paquetes hospitality, que incluirán alimentos, bebidas y experiencias premium dentro del Coloso de Santa Ursula.
Estos paquetes tendrán precios que irán desde 193 mil hasta 275 mil pesos por partido, dependiendo de la ubicación y los servicios incluidos. Las opciones contemplan refrescos, botanas, comidas completas y bebidas alcohólicas.
El objetivo es cumplir en tiempo y forma con las obligaciones pactadas ante la FIFA y evitar cualquier contratiempo financiero de cara al evento deportivo más importante del 2026.
¿Qué reclaman los dueños de palcos y qué iniciativa legal está en marcha?
El anuncio no ha estado exento de controversia. Desde la Asociación Mexicana de Palcos y Plateas (AMTPP), su secretario general Roberto Ruano calificó los precios como “totalmente fuera de lugar”.
De acuerdo con sus declaraciones, incluso los paquetes más accesibles podrían representar desembolsos cercanos al millón de pesos para quienes deseen asistir a varios partidos.
Ante esta situación, se impulsa una iniciativa junto con la diputada Elizabeth Mateos para permitir el ingreso de alimentos y bebidas en eventos masivos en la Ciudad de México, bajo el argumento de que los precios actuales podrían representar un abuso para los consumidores.
El debate apenas comienza, pero lo cierto es que el Mundial 2026 ya impacta directamente en la economía del Estadio Banorte y sus propietarios. Mientras la FIFA ajusta su modelo comercial global, en México se librará una batalla legal y financiera que podría sentar precedente para futuros eventos internacionales.