Marc Cucurella es uno de los futbolistas más reconocidos de la selección de España, pero fuera de las canchas enfrenta un reto mucho más importante. El lateral habló por primera vez sobre el diagnóstico de autismo de su hijo Mateo y cómo esa experiencia cambió por completo la vida de su familia.
El defensor mencionó que no fue un proceso sencillo y que todavía hoy sigue aprendiendo a acompañar a su hijo. Mientras él en el campo se ha convertido en unos de los mejores jugadores de la Furia Roja en este Mundial, aportando en defensiva y también en ofensiva.
¿Cómo descubrieron el diagnóstico de Mateo?
Cucurella contó que las primeras señales aparecieron cuando su hijo comenzó la escuela infantil.
“Mi hijo mayor fue el que un poco nos cambió la vida a todos. Cuando empezó la escuela infantil empezamos a ver cosas diferentes. Veíamos que en las fotos que salían de los niños jugando, él siempre estaba un poco solo”, relató el futbolista.
Con el paso de los meses comenzaron a notar otras diferencias en su desarrollo.
“Cuando va creciendo, ves que no habla, que no parlotea mucho. Esa etapa fue probablemente la más dura. Ver a tu hijo sufrir, yo creo que es de las cosas más duras que hay”.
El español también confesó que todavía hay momentos en los que no encuentra la manera de ayudarlo.
¿Cómo cambió la vida del futbolista?
Desde que recibieron el diagnóstico, muchas de las decisiones familiares giran alrededor de Mateo. Incluso las vacaciones requieren una planeación distinta para evitar cambios que puedan afectarlo.
“Hay que pensar en Mateo todo el tiempo. A veces queremos hacer ciertas cosas y no podemos porque no es bueno para él. Las vacaciones siempre son difíciles porque son muchos cambios para él”.
Cucurella explicó que el proceso no solo ha significado aprender sobre el trastorno del espectro autista, sino también cambiar la forma en la que enfrentan el día a día.
¿Qué enseñanza le dejó esta experiencia?
El lateral español reconoce que ningún padre está preparado para recibir un diagnóstico de este tipo, pero asegura que su hijo le cambió la forma de ver la vida.
“Vale, tienes el diagnóstico que dice que tu hijo es autista, pero los padres no estamos preparados para esto, así que tenemos que aprender mucho. Probablemente Mateo también nos ha enseñado mucho”.
Además, explicó que decidió compartir su historia porque espera que pueda servir de apoyo para otras familias que viven una situación similar.
“Estoy muy contento de que con el poder de visualización que tenemos, esto haga eco y sirva para ayudar a más familias, para que se abran más escuelas o más centros de ayuda y de apoyo. A mí me ha servido para dar valor o priorizar las cosas que realmente son importantes y las que no”.
Con esto, Cucurella dejó claro que el aprendizaje más grande de su vida ha llegado fuera de las canchas, acompañado de su familia y de Mateo.