El empate sin goles entre México y Portugal dejó más preguntas que certezas. Más allá del resultado, el partido sirvió para que el cuerpo técnico encabezado por Javier Aguirre analizara variantes y definiera jerarquías en una de las posiciones más competidas del plantel: el ataque.
En ese escenario, el nombre de Armando González comenzó a generar inquietud. El delantero de Chivas atraviesa un gran momento a nivel de clubes, pero su situación con la selección no parece tan sólida como muchos imaginaban.
¿Por qué la Hormiga pierde terreno en el Tri?
El partido ante Portugal dejó una señal clara en la gestión de minutos. Mientras Raúl Jiménez fue el titular indiscutido, el primer cambio en ataque no fue para González, sino para Germán Berterame.
La decisión no pasó desapercibida. En un contexto donde cada oportunidad cuenta rumbo al Mundial, el orden de ingreso también refleja la confianza del entrenador. Y en este caso, el atacante del Guadalajara quedó por detrás en la rotación.
Además, el regreso pendiente de Santiago Giménez —ausente por lesión— complica aún más el panorama. Con tres delanteros peleando por minutos, el margen de error es mínimo.
¿Qué pasó cuando tuvo su oportunidad ante Portugal?
A pesar del contexto, la Hormiga tuvo minutos en el tramo final del partido. Ingresó con el respaldo del público y logró generar la jugada más clara de México en todo el encuentro.
Sin embargo, no logró concretarla. Esa acción, que pudo cambiar la narrativa de la noche, terminó alimentando las críticas. En partidos de este nivel, los detalles pesan y las oportunidades no suelen repetirse.
Más allá del fallo, su movilidad y capacidad para generar peligro volvieron a quedar en evidencia, aunque no fueron suficientes para cambiar la percepción inmediata.
¿Tendrá revancha contra Bélgica?
El calendario no da respiro. México volverá a la actividad el 31 de marzo frente a Selección de Bélgica en el Soldier Field, en otro duelo clave de preparación.
Ahí podría llegar una nueva oportunidad para González. Existe la posibilidad de que el cuerpo técnico busque equilibrar cargas y minutos, dándole mayor protagonismo ya sea como titular o como primera opción desde el banquillo.
La carrera por un lugar en el Mundial 2026 sigue abierta, pero para la Hormiga, el margen se reduce. El talento está, los números lo respaldan, pero ahora necesita algo más: convertir cuando el escenario lo exige.