A cinco meses del inicio del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026, la situación de James Rodríguez genera más preguntas que respuestas. El capitán de la Selección de Colombia se encuentra sin club y realizando entrenamientos individuales, un escenario poco habitual para una de las figuras históricas del combinado cafetero.
¿Por qué James Rodríguez sigue sin equipo?
Desde su salida de León en diciembre, el mediocampista de 34 años no ha logrado cerrar un nuevo destino. Aunque su nombre fue vinculado con Liga de Quito y Barcelona de Guayaquil, ambas opciones se diluyeron con el paso de las semanas, dejando al colombiano en una situación de incertidumbre en pleno año mundialista.
Pese a que en 2025 firmó un balance aceptable —cinco goles en 34 partidos con el conjunto mexicano—, su salida de la Liga MX sorprendió por el momento en el que se produjo y por la falta de continuidad inmediata.
¿Afecta su falta de club a la Selección de Colombia?
En Colombia las alarmas están encendidas, aunque con matices. James Rodríguez es el capitán y un futbolista clave para el técnico Néstor Lorenzo, por lo que su presencia en la lista mundialista no parece estar en riesgo inmediato.
Sin embargo, la ausencia de ritmo competitivo sí genera preocupación. El propio jugador ha compartido en redes sociales sesiones de entrenamiento y práctica de tiros libres, una de sus grandes virtudes, intentando compensar la falta de minutos oficiales.
¿Qué opciones reales tiene antes del Mundial 2026?
De acuerdo con información de DSports, el panorama no es alentador. La MLS no aparece como una alternativa viable debido al alto salario del colombiano, y el propio futbolista ha descartado regresar al fútbol de su país, reduciendo considerablemente el abanico de opciones.
No es la primera vez que James atraviesa una situación similar. Antes de la Copa América 2024, también pasó varios meses sin club y terminó siendo el MVP del torneo, llevando a Colombia hasta la final. Ese antecedente mantiene viva la esperanza, aunque el desafío físico y competitivo de un Mundial es considerablemente mayor.
El talento de James Rodríguez está fuera de discusión, pero el tiempo juega en su contra. Mientras el mediocampista siga sin equipo, la incógnita crecerá en torno a su preparación ideal para el Mundial 2026.
El reloj avanza y el margen de maniobra se reduce para un jugador que aún aspira a ser protagonista en la élite internacional.