Argentina aterrizará en el Mundial 2026 con la confianza de ser la vigente campeona del mundo y una de las selecciones más sólidas del planeta. Sin embargo, el regreso al primer puesto del ranking FIFA también reactivó una estadística que ha perseguido a varias potencias durante más de tres décadas.
El equipo de Lionel Scaloni, liderado por Lionel Messi, afrontará la defensa del título conquistado en Qatar 2022 con la presión propia de los favoritos y con un antecedente que ningún líder del ranking ha logrado superar desde que se instauró esta clasificación.
¿Cómo volvió Argentina a la cima del ranking FIFA?
A pocos días del arranque de la Copa del Mundo, Argentina recuperó el primer lugar de la clasificación mundial de la FIFA. Los recientes resultados de otras selecciones candidatas al título modificaron el orden del escalafón y permitieron que la Albiceleste alcanzara nuevamente la cima.
Con 1,874.81 puntos, el conjunto sudamericano superó a España y relegó a Francia al tercer puesto. El movimiento refleja la consistencia que ha mostrado el equipo argentino durante los últimos años, respaldado por los títulos obtenidos en Qatar 2022 y en las dos ediciones más recientes de la Copa América.
Más allá del reconocimiento estadístico, ocupar el primer lugar también implica asumir el peso de las expectativas en una competencia donde cada detalle puede marcar la diferencia.
¿Cuál es la maldición que preocupa a la Albiceleste?
Desde la creación del ranking FIFA en 1992, ninguna selección que llegó a una Copa del Mundo como número uno del mundo logró terminar levantando el trofeo.
Alemania fue la primera víctima de esta tendencia en Estados Unidos 1994. Luego repitió la historia en Francia 1998. Más tarde cayeron Francia en Corea-Japón 2002, Brasil en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, España en Brasil 2014, Alemania en Rusia 2018 y nuevamente Brasil en Qatar 2022.
Algunas de estas selecciones ni siquiera alcanzaron las semifinales, mientras que otras quedaron eliminadas de manera sorpresiva en etapas tempranas. La coincidencia ha convertido esta estadística en una de las curiosidades más llamativas de la historia reciente de los Mundiales.
Aunque no existe ninguna relación deportiva real entre una posición en el ranking y el desenlace de un torneo, la tendencia continúa alimentando debates entre aficionados y especialistas.
¿Tiene Argentina argumentos para romper la historia?
Si alguna selección parece preparada para desafiar esa estadística es precisamente la Argentina de Scaloni. El conjunto albiceleste mantiene una base consolidada, una identidad de juego definida y una generación de futbolistas acostumbrada a competir bajo máxima presión.
Además de contar con la experiencia de Lionel Messi, Argentina ha demostrado capacidad para reinventarse en distintos escenarios y superar momentos complejos durante los últimos ciclos internacionales.
El camino mundialista comenzará en el Grupo J, donde enfrentará a Argelia, Austria y Jordania. Los tres encuentros de la fase inicial se disputarán en territorio estadounidense, donde también jugaría las rondas eliminatorias si logra avanzar.
La combinación de experiencia, talento y confianza convierte a la vigente campeona en una de las principales candidatas al título. Sin embargo, el reto no será únicamente defender la corona conquistada en Qatar. También deberá intentar romper una tendencia que ha resistido durante más de tres décadas.
Mientras el Mundial 2026 se acerca, Argentina buscará demostrar que las estadísticas están para ser desafiadas y que el liderazgo en el ranking FIFA puede convertirse, por primera vez, en el preludio de una nueva consagración mundial.