La Selección de Brasil estuvo a nada de rozar el abismo, pero la mística y el orgullo salieron al rescate en el suspiro final.
En un dramático encuentro de dieciseisavos de final celebrado en Houston, el conjunto dirigido por Carlo Ancelotti vino de atrás para vencer 2-1 a Japón con un gol en tiempo de compensación, sellando su clasificación a los Octavos de Final del Mundial 2026.
El camino no fue sencillo para los pentacampeones mundiales, quienes tuvieron que sobreponerse a un planteamiento asiático sumamente ordenado que los puso contra las cuerdas durante gran parte del compromiso.
El golpe de Japón y la reacción brasileña
La escuadra nipona pegó primero antes de la media hora de juego. Al minuto 28, Kaishu Sano robó un esférico ante la salida de Danilo, condujo unos metros y sacó un potente disparo cruzado desde la medialuna que venció la estirada del guardameta Alisson Becker para el 1-0 parcial.
Obligados a sacudirse la presión y evitar un fracaso histórico, los sudamericanos cambiaron el chip en la parte complementaria:
- Minuto 52: Bruno Guimarães avisó con un sólido testarazo que el arquero Zion Suzuki desvió a tiro de esquina.
- Minuto 56 (1-1): El agobio brasileño surtió efecto cuando Casemiro aprovechó un centro preciso de Gabriel Magalhães para firmar el empate por la vía aérea.
- Minuto 57: Segundos después, Vinícius Jr. estuvo a nada de darle la vuelta al marcador con una gran jugada individual que se estrelló dramáticamente en el poste.
Martinelli dictó la sentencia al minuto 96
Cuando el trámite del partido se volvió espeso y la prórroga parecía inevitable, el silbante añadió el tiempo de descuento.
Al minuto 90+6, Endrick forzó un error en la salida de los Samuráis Azules, Guimarães tomó el balón y asistió a Gabriel Martinelli, quien sacó un disparo cruzado que pegó en el poste antes de besar las redes, desatando la locura verdeamarela en las tribunas.
Con esta agónica victoria, Brasil mantiene una racha histórica vigente: la última vez que la Canarinha quedó fuera de los octavos de final en un Mundial fue en Inglaterra 1966 (bajo el mando de Vicente Feola y con Pelé y Garrincha en la cancha), tras caer en Fase de Grupos ante Hungría y Portugal.
Desde entonces, el Scratch ha estado presente en todas las fases de eliminación directa.
Tras despedir con honor a un aguerrido Japón, Brasil ya se encuentra en la ronda de los 16 mejores del planeta y espera al ganador de la llave entre Costa de Marfil y Noruega para definir su próximo cruce en el torneo.