El Estadio Azteca vuelve a ser tema de conversación rumbo al Mundial 2026 pero esta vez no es deportivo.
Un punto que no quedó del todo claro durante las negociaciones con FIFA terminó por convertirse en una carga económica importante para la administración del inmueble, obligando a asumir un pago millonario para poder cumplir con las condiciones del torneo.
Aunque por años en el Coloso de Santa Úrsula, los contratos son los que hablan, ante FIFA nada es válido ya que ellos cuentan con sus propias reglas cuando se trata de albergar una Copa del Mundo, sin importar el país sede.
¿Cuál es el origen del problema?
El conflicto está en los palcos y plateas del estadio, espacios que fueron comercializados hace décadas con contratos que garantizan su uso a largo plazo.
Estos acuerdos otorgan a sus dueños el derecho de asistir a eventos sin restricciones, lo que choca directamente con las exigencias de FIFA, que requiere control total del inmueble durante la Copa del Mundo.
Ante esta situación, se tuvo que encontrar una solución que respetara ambas partes, lo que terminó en un acuerdo económico bastante fuerte.
¿Cuánto tendrá que pagar y por qué?
La empresa encargada del estadio, Grupo Ollamani, deberá cubrir alrededor de 62.4 millones de dólares, más de mil millones de peso, para garantizar que los propietarios de palcos puedan acceder a sus lugares durante el Mundial sin costo adicional.El acuerdo contempla que el pago deberá liquidarse antes del 20 de mayo.
¿Cómo será el acceso de los dueños de palcos en el Mundial?
A través de un acuerdo avalado por Profeco, los propietarios de palcos y plateas podrán entrar sin costo a los cinco partidos que se jugarán en el estadio, incluida la inauguración, respetando así las condiciones originales de sus contratos.
Eso sí, su experiencia no será completamente libre. Durante el torneo tendrán que apegarse a los lineamientos de operación que marque FIFA, sobre todo en aspectos como accesos, estacionamiento y consumo dentro del inmueble. Al final, sí mantendrán su lugar, pero no bajo las mismas dinámicas de siempre.