Un funcionario de Estados Unidos declaró que a Omar Artan, el árbitro de fútbol somalí a quien se le denegó la entrada al país antes de la Copa del Mundo, se le rechazó el acceso debido a su "asociación con presuntos miembros de organizaciones terroristas".
La fuente habló bajo condición de anonimato por regulaciones de privacidad sobre visados.
Previamente, Andrew Giuliani, director ejecutivo del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca para la FIFA, afirmó que a Artan se le denegó la entrada por una "razón de peso", aunque declinó ofrecer detalles.
Esta polémica decisión de impedir el acceso a un silbante oficial de la FIFA resulta sumamente inusual en la historia del torneo.
Interrogatorio de 11 horas en el aeropuerto de Miami
A Artan se le denegó la entrada en el Aeropuerto Internacional de Miami por "inquietudes relacionadas con la verificación de antecedentes", según informó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP).
Esto ocurrió a pesar de que la semana pasada se le había concedido un visado válido tramitado por la embajada de Somalia en Kenia.
El silbante relató a The New York Times que fue interrogado durante 11 horas por agentes fronterizos en Miami. Los oficiales lo cuestionaron sobre el motivo de su viaje, la política somalí y el grupo militante al-Shabab.
Tras mostrar sus documentos de la FIFA y fotos de su trayectoria, fue recluido en una celda y enviado de regreso a Estambul.
"Creo que tienen un problema con mi país. Yo contaba con la documentación y el visado en regla", declaró Artan a The New York Times, añadiendo que las autoridades migratorias nunca le informaron de manera directa la razón por la cual rechazaron su acceso.
Historial histórico en vilo y la postura de la FIFA
Artan fue nombrado el mejor árbitro masculino de África en 2025. Su participación en la Copa del Mundo de 2026 estaba destinada a hacer historia, ya que se convertiría en el primer árbitro de nacionalidad somalí en dirigir partidos en una Copa del Mundo tras ser incluido en la lista definitiva de la FIFA.
Ante la situación, los organismos involucrados fijaron sus posturas:
- Postura de la FIFA: El máximo organismo del fútbol declaró que no participó en el proceso de inmigración y que las autoridades estadounidenses le informaron que el estatus de Artan "no cambiará por el momento".
- Gobierno de Somalia: El Ministerio de Juventud y Deportes de Somalia informó que su embajada en Estados Unidos intenta resolver el problema a contrarreloj para permitir que el silbante actúe en el torneo que arranca este jueves.
Restricciones migratorias activas para el Mundial 2026
Estaba previsto que Omar Artan se trasladara al centro de entrenamiento de oficiales de la FIFA en la ciudad de Miami.
Sin embargo, Somalia forma parte de una lista de casi 40 países —la mayoría africanos— sujetos a nuevas y estrictas restricciones de viaje como parte de las medidas de inmigración impuestas por la administración Trump.
Esta situación ha encendido las alarmas en las delegaciones internacionales, ante el temor latente de que aficionados, jugadores y oficiales de dichas naciones puedan verse afectados por estas políticas migratorias y se les niegue la entrada al país anfitrión, a pesar de contar con sus visas vigentes.