Croacia volvió a ganar, volvió a convencer y dejó un mensaje claro al resto del mundo: esta selección no está en el Mundial para competir, sino para pelear por el título. Tras su victoria ante Panamá, el conjunto europeo reafirma su condición de equipo peligroso en instancias decisivas.
El primer gol del encuentro llegó tras un servicio de Stanisic por la banda derecha que Budimir únicamente empujó al fondo de la red. A partir de ahí, Croacia controló el ritmo del partido y dejó en claro que sigue siendo un rival sólido en torneos internacionales.
Luka Modric se vuelve histórico en la Selección de Croacia
Uno de los puntos clave es Luka Modrić, quien alcanzó los 200 partidos con la selección de Croacia. En su registro aparecen 51 amistosos, 44 de clasificación europea, 38 de eliminatorias mundialistas, 24 de Nations League, 25 de Copas del Mundo y 18 de Eurocopas, con un total de 29 goles y 31 asistencias. Estas cifras lo consolidan como uno de los mejores mediocampistas en la historia del futbol.
Un historial mundialista que respalda su peligro
Desde su independencia en 1991, Croacia ha disputado siete Copas del Mundo, ausentándose únicamente en Sudáfrica 2010. En su debut en 1998 sorprendieron al mundo al llegar a semifinales y terminar terceros.
En 2018 fueron subcampeones tras perder la final ante Francia, y en Qatar 2022 repitieron el podio con un tercer lugar. En total, en tres Mundiales se quedaron fuera en fase de grupos y en otros tres terminaron entre los cuatro mejores del torneo.
Hoy, con una nueva victoria, Croacia prácticamente asegura su clasificación a la siguiente fase y demuestra que, aunque ya no cuenta con figuras como Rakitic o Mandzukic, mantiene una base competitiva liderada por Modrić y Perišić, capaz de competir contra cualquier selección del mundo.