A menos de dos semanas de que ruede el balón en el Mundial 2026, Estados Unidos se prepara para ser uno de los grandes protagonistas fuera de la cancha. Pero una encuesta del centro de investigaciones Pew revela que el torneo aún no despierta el entusiasmo masivo que muchos podrían imaginar en el país anfitrión.
Los datos muestran que menos de tres de cada diez adultos estadounidenses planean seguir de cerca la competencia, mientras que una amplia mayoría reconoce que probablemente no prestará demasiada atención al evento.
¿Por qué el Mundial todavía no conquista a todo Estados Unidos?
Aunque el fútbol ha crecido de forma importante en las últimas décadas, el deporte sigue compitiendo contra gigantes consolidados como el fútbol americano, el básquetbol y el béisbol.
La Copa del Mundo representa una oportunidad histórica para acercar a nuevos aficionados, pero también deja claro que el llamado "soccer" aún tiene espacio para expandirse dentro de la cultura deportiva estadounidense.
La situación resulta llamativa porque el torneo se disputará en territorio estadounidense, junto con México y Canadá. Aun así, la localía por sí sola no parece garantizar un seguimiento masivo entre la población general.
¿Quiénes sí muestran más entusiasmo por el torneo?
La encuesta refleja diferencias importantes entre distintos grupos de población, ya que el 54% de los inmigrantes declara querer seguir el Mundial, el primero con 48 equipos, frente a sólo el 23% de las personas nacidas en Estados Unidos.
Y dentro de la comunidad inmigrante, son los asiáticos (44%) y los hispanos (42%) quienes se declaran interesados por el evento.
Esto no sorprende si se considera la enorme tradición futbolera que existe en muchos de los países de origen de estas comunidades. Para millones de personas, el Mundial es mucho más que un torneo deportivo: es una cita cultural y emocional que se sigue generación tras generación.
¿Puede cambiar el panorama cuando inicie el Mundial 2026?
Las encuestas ofrecen una fotografía del momento, pero el Mundial suele tener la capacidad de transformar el ambiente conforme avanzan los partidos. Las historias inesperadas, las figuras internacionales y la participación de la selección estadounidense podrían atraer la atención de personas que hoy no tienen pensado seguir el torneo.
Además, el hecho de que esta edición sea la primera con 48 selecciones y se celebre en tres países de Norteamérica le da una dimensión distinta al evento.
La expectativa es que el interés crezca conforme se acerque el silbatazo inicial y comiencen a aparecer los momentos que suelen convertir a la Copa del Mundo en una conversación global.