El festejo fue rojiblanco, pero no todos celebraron igual. Mientras el Atlético avanzaba en la Copa del Rey, uno de sus jóvenes talentos volvió a quedarse en la banca. Y en año premundial, cada detalle cuenta.
¿Por qué Obed Vargas no está jugando con el Atlético?
Obed Vargas acumuló su quinto partido consecutivo sin ver minutos bajo las órdenes de Diego Simeone.
El mediocampista permaneció en el banquillo en compromisos de Champions, LaLiga y ahora en la Copa del Rey, donde el Atlético logró su pase tras eliminar al FC Barcelona.
La competencia interna en el mediocampo es intensa y el técnico argentino no suele acelerar procesos. La adaptación, explican desde el entorno del club, requiere paciencia.
¿Qué cambió respecto a su etapa en la MLS?
Antes de su llegada a Europa, Vargas era habitual titular con Seattle Sounders FC en la Major League Soccer. Su fichaje generó expectativa inmediata y debutó el 5 de febrero con buenas sensaciones.
Sin embargo, en cuestión de semanas pasó de ser opción recurrente a quedar relegado. El salto competitivo y la jerarquía del plantel colchonero han marcado el ritmo de su proceso.
¿Qué dijo Javier Aguirre sobre su situación?
Meses atrás, el técnico de la Selección Mexicana, Javier Aguirre, ya había generado debate al explicar por qué no lo convocó cuando militaba en la MLS.
“Se fue Obed Vargas (al Atlético de Madrid). Estaba seguro que no iba a ir. Nació en Alaska y jugó en Seattle muchos partidos, muchas temporadas. Jovencísimo y automáticamente, al estar en Seattle, está en la Liga española. Tengo, automáticamente, que poner los focos en estos cuates. Tengo que hacerlo. Tengo que traerlos para verlos”, confesó el entrenador.
Hoy el contexto cambió: está en Europa, pero sin actividad constante. Y en Selección el mensaje es claro: quien no juega, pierde terreno.
¿Puede afectar su lugar rumbo al Mundial 2026?
Con la cuenta regresiva hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026 en marcha, la continuidad será clave para sostener aspiraciones.
Vargas necesita minutos para consolidarse, no solo en su club, sino también en el radar del cuerpo técnico nacional. El talento está ahí. La incógnita es si el tiempo y las oportunidades jugarán a su favor en un calendario que no espera a nadie.