Álex Padilla no esquivó las dudas sobre su identidad después de recibir un nuevo llamado a la Selección Mexicana, ahora dentro de la primera convocatoria de Rafa Márquez.
El guardameta del Athletic Club respondió a quienes han cuestionado su conexión con México debido a que nació en España y no habla con acento mexicano, dejando claro que su elección por el tricolor va mucho más allá de ese detalle.
Álex Padilla defiende su vínculo con México
En entrevista con TUDN, Álex Padilla habló directamente sobre las críticas. “No tengo el acento mexicano, pero estoy aquí porque siento estos colores... Si me tengo que matar por este país, lo voy a hacer”, aseguró.
El portero explicó que aproximadamente el 90 por ciento de su familia es mexicana y recordó que su madre siempre le inculcó ese vínculo con el país. Incluso mostró un tatuaje que se realizó cuando tenía 16 años y que relaciona directamente con sus raíces familiares.
Su relación con México tampoco comenzó con esta convocatoria. Desde años atrás había explicado que elegir al Tricolor fue una decisión natural porque se siente mexicano y representar al país también tiene un significado especial para su madre, abuela y demás familiares.
Padilla no quiere ser el nuevo Memo Ochoa
La competencia por la portería del Tri también inevitablemente genera comparaciones con Guillermo Ochoa, quien durante años fue el principal referente mexicano en esa posición.
Padilla reconoció la dimensión de Memo, pero dejó claro que su intención no es copiar su camino. “Yo no puedo intentar llenar los guantes de alguien. Yo soy yo”, explicó el guardameta.
El objetivo, señaló, es convertirse en la mejor versión de Álex Padilla tanto dentro como fuera del campo. Para él, Ochoa continúa siendo un referente, pero esta nueva etapa representa la oportunidad de comenzar una historia propia con la Selección Mexicana.
Álex Padilla aprende detrás de Unai Simón
Padilla atraviesa su segundo año como suplente de Unai Simón, arquero de la Selección de España campeón del mundo este año. Pero lejos de considerar esa situación únicamente como un problema, asegura que intenta aprovecharla para crecer.
“Afortunadamente para mí es el mejor portero del mundo y lo que me queda es aprender lo máximo posible de él”, señaló sobre el titular del Athletic.
Según Padilla, ninguna situación es necesariamente mejor que la otra: cuando se juega continuamente el aprendizaje llega mediante errores y aciertos dentro del campo; desde la banca, en cambio, el desarrollo se vuelve mucho más personal y depende del trabajo cotidiano.