El guardameta mexicano Francisco Guillermo Ochoa Magaña anunció este 21 de julio de 2026 su retiro del futbol, poniendo fin a una carrera que comenzó hace más de 22 años y que lo llevó a convertirse en uno de los jugadores más reconocidos de la historia de la Selección Mexicana.
El arquero decidió despedirse después de participar en el Mundial 2026, torneo que representó su sexta convocatoria a una Copa del Mundo. Aunque no disputó todos los partidos de la competencia, su presencia en el plantel le permitió convertirse en el único futbolista mexicano que ha formado parte de seis ediciones mundialistas.
Su último partido como profesional llegó el 24 de junio, cuando ingresó de cambio por Raúl Rangel durante el triunfo de México por 3-0 sobre Chequia. Sin saberlo, aquel encuentro terminó convirtiéndose en el último capítulo de una trayectoria que comenzó cuando apenas era un adolescente.
"Lo di todo, lo dejé todo en mis equipos y en la selección, y hoy entrego mis guantes", expresó Ochoa en el mensaje con el que confirmó su retiro.
¿Por qué la historia mundialista de Ochoa es tan especial?
El nombre de Guillermo Ochoa quedó asociado para siempre con las grandes actuaciones de México en las Copas del Mundo.
Su primera convocatoria mundialista ocurrió en Alemania 2006, cuando todavía era suplente. Posteriormente participó en Sudáfrica 2010, antes de convertirse en protagonista en Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022.
En total, Ochoa disputó 12 partidos en Copas del Mundo, con cinco encuentros en los que consiguió mantener su portería en cero.
Sus actuaciones en Brasil 2014, particularmente ante Brasil, y sus intervenciones en las ediciones posteriores contribuyeron a construir una imagen que trascendió las fronteras de México. Para varias generaciones de aficionados, Ochoa se convirtió en uno de los principales referentes del Tricolor durante la era moderna.
El Mundial 2026 significó, finalmente, su despedida de la máxima competencia internacional.
¿Cómo fue el recorrido de Guillermo Ochoa fuera de México?
La carrera de Ochoa también representa uno de los recorridos más importantes de un portero mexicano en el futbol europeo.
Después de consolidarse con América y conquistar el Clausura 2005, el guardameta decidió dar el salto al Viejo Continente en 2011, cuando fichó por el Ajaccio de Francia.
A partir de ahí defendió las porterías del Málaga y Granada en España, el Standard Lieja de Bélgica y la Salernitana de Italia. En los últimos años de su carrera también pasó por el AVS de Portugal y el AEL Limassol de Chipre.
En América, mientras tanto, dejó una huella importante desde su debut en 2004 y se convirtió en uno de los porteros más reconocibles de la institución.
Su trayectoria internacional le permitió competir en diferentes ligas y escenarios, algo que durante años fue poco habitual para los guardametas mexicanos.
¿Qué números deja Ochoa después de más de dos décadas?
Los registros de Guillermo Ochoa reflejan la longevidad de una carrera que atravesó diferentes generaciones.
A nivel de clubes, el mexicano disputó 788 partidos, con 194 porterías imbatidas y 1,096 goles recibidos. Con la Selección Mexicana acumuló 154 apariciones y consiguió 64 encuentros sin recibir gol.
Además, conquistó seis Copas Oro y una Liga de Naciones de la Concacaf, así como la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Su palmarés también incluye títulos obtenidos durante su etapa en clubes, entre ellos el campeonato de Liga MX con América y trofeos conquistados durante su paso por el futbol europeo.
Pero más allá de los títulos y las estadísticas, su mayor legado estará relacionado con su capacidad para mantenerse durante tantos años en la élite.
Guillermo Ochoa se retira después de más de dos décadas, seis convocatorias mundialistas y una última aparición con México en el Mundial 2026. El portero que alguna vez comenzó su carrera como una joven promesa de América ahora entrega sus guantes convertido en uno de los nombres más importantes que ha producido el futbol mexicano en el siglo XXI.