A solo unas horas de hacer historia en la inauguración de su sexta Copa del Mundo, Guillermo Ochoa se sinceró en una entrevista exclusiva con Hugo Sánchez para la cadena ESPN.
El guardameta de 40 años abordó dos temas medulares en su trayectoria: la urgente necesidad de que el futbolista mexicano emigre a Europa y el dolor deportivo que aún arrastra desde Sudáfrica 2010.
El canterano americanista aprovechó los micrófonos para lanzar un contundente mensaje a las nuevas generaciones de la Liga MX, instándolos a salir de la zona de confort si es que desean trascender a nivel internacional.
“A veces hay que aferrarse a los sueños. Hay que invitarlos o incitarlos (a salir), porque si se quiere trascender a nivel internacional, hay que aspirar a más.
"Depende de cada quien; hay algunos que están contentos con lo que tienen aquí, muy bien acomodados, y hay otros que, para pasar esa barra y ese límite, tienen que sacrificar cosas”, señaló el arquero.
El golpe de 2010: El motor para emigrar al Viejo Continente
El guardameta dejó entrever que aún considera injusta la decisión tomada en la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010, cuando el director técnico Javier Aguirre apostó por la experiencia de Óscar “Conejo” Pérez como titular, relegándolo al banquillo a pesar del extraordinario momento físico y futbolístico que vivía en el balompié nacional.
Ese pasaje amargo se convirtió en el catalizador definitivo para buscar nuevos horizontes profesionales fuera de México, obligándolo a romper los tabúes de la época sobre la exportación de guardametas aztecas.
“El primer Mundial que voy, en 2006, era muy joven y fue como toda novedad, tenía 20 años. El segundo me quedé con ese golpe de ‘yo tuve que haber jugado’ y yo me sentía que en México había llegado a un límite.
"En mi interior, el sueño de todos es quererte ir a jugar a Europa y fue ese momento en el que dije ‘me tengo que ir’”, relató el guardameta.
Para lograrlo en 2011, Ochoa reveló que tuvo que pelearse con directivos y gente de pantalón largo para poder marcharse en calidad de agente libre.
Además, recordó el polémico caso de dopaje por clembuterol que le tiró un fichaje cerrado con el París Saint-Germain (PSG), antes de que el Ajaccio de Francia le tendiera la mano. Tras esa experiencia, edificó una carrera que incluyó ligas en España, Bélgica, Italia y Portugal.
Una revancha histórica con los papeles invertidos
El destino ha querido que para este Mundial 2026, el hombre encargado de decidir quién defenderá la cabaña nacional sea precisamente Javier "El Vasco" Aguirre. En el entorno del Tricolor ya existe una fuerte especulación sobre cómo manejará el estratega la jerarquía en la portería.
Hace 16 años, Aguirre eligió a un veterano por encima de un joven Guillermo Ochoa; hoy, la historia coloca los papeles invertidos, abriendo la posibilidad de que el timonel le otorgue la titularidad a un experimentado Memo de 40 años, saldando una deuda histórica que sigue resonando en la memoria del balompié mexicano.
Gilberto Mora: Del televisor a compartir vestidor con su ídolo
El impacto de la longevidad de Guillermo Ochoa se refleja directamente en el interior de la actual plantilla tricolor.
El futbolista de los Xolos de Tijuana, Gilberto Mora, quien con 17 años y 240 días se convertirá en el jugador más joven en disputar un Mundial con México, habló sobre lo que representa compartir la concentración con el arquero.
Al ser cuestionado entre risas sobre la diferencia de edades, dado que Ochoa bien podría ser su padre o su tío, "Morita" no dudó en deshacerse en elogios hacia su compañero de equipo.
- Admiración de la infancia: El juvenil recordó que desde niño veía los partidos de la Selección Mexicana en televisión y celebraba las atajadas con las que Memo salvaba los partidos.
- Sueño cumplido: El mediocampista catalogó como un sueño hecho realidad el tenerlo de compañero y poder compartir la cancha en un evento de esta magnitud.
- Gran recibimiento: Mora agradeció públicamente el apoyo que ha recibido del guardameta, describiéndolo como una persona increíble que lo ha tratado de forma extraordinaria desde su primer día en el Tri.