El Estadio Azteca vivirá una nueva etapa con el partido entre México y Portugal, pero más allá del espectáculo en la cancha, hay un tema que ya llama la atención: los precios de alimentos y bebidas dentro del inmueble.
Con una oferta renovada rumbo al Mundial 2026, asistir al estadio no solo implica disfrutar del futbol, sino también considerar cuánto se gastará en comida.
A continuación, te presentamos la lista completa de precios.
¿Cuánto cuesta la comida en el Estadio Azteca?
Las opciones más básicas de snacks tienen un costo uniforme:
- Papas: $120
- Aros (rin): $120
- Palomitas: $120
Los platillos tradicionales mantienen gran presencia, pero con precios elevados:
- Tacos de cochinita: $150
- Taco al pastor: $230
- Taco de bistec: $230
- Burrito de pastor: $230
- Burrito de res: $230
- Tacos campechanos (3 piezas): $150
- Tacos de arrachera (2 piezas): $200
- Esquite tradicional: $110
- Tostiesquite: $140
- Machetes: $250
Para quienes buscan comida rápida o diferente:
- Sándwich rib eye: $220
- Pizza pepperoni: $130
- Pizza hawaiana: $130
- Chicken bake: $240
- Sándwich pulled pork: $215
- Sándwich pork belly: $215
- Hot dog tradicional: $180
- Hot dog internacional: $200
- Subway italiano: $160
- Subway pechuga de pavo: $160
¿Cuánto cuestan los postres y opciones saludables en el Estadio Azteca?
Opciones dulces o ligeras también están disponibles:
- Marquesitas: $120
- Galletas: $120
- Smoothie: $120
- Fit sándwich: $150
¿Cuánto cuestan las bebidas en el Estadio Azteca?
Las bebidas mantienen la tendencia de precios altos:
- Cerveza o michelada: $190
- Azulito con alcohol: $190
- Azulito sin alcohol: $120
- Vaso michelado: $80
- Refrescos, agua o jugos: alrededor de $80
Paquetes:
- 6 cervezas: $600
- 6 refrescos: $360
¿Vale la pena la experiencia en el Estadio Azteca?
El México vs Portugal marcará el regreso de un Azteca renovado, con una experiencia más moderna y cercana a eventos internacionales.
Sin embargo, los precios dejan una realidad clara: disfrutar el futbol en vivo ahora también es una decisión económica.
Porque hoy, además de pensar en el marcador, el aficionado también tendrá que revisar cuánto está dispuesto a gastar.