Los Atlanta Falcons decidieron cerrar un ciclo que nunca terminó de despegar. Tras finalizar la temporada con marca de 8-9 y quedar fuera de los playoffs de la NFL, la franquicia anunció el despido de su entrenador en jefe, Raheem Morris, y de su gerente general, Terry Fontenot, en una determinación que marca un reinicio completo de la organización.
¿Por qué Atlanta decidió cortar el proyecto?
La decisión llegó pese a un cierre positivo de campaña. Los Falcons encadenaron cuatro triunfos en el tramo final, pero el balance global volvió a dejarlos en tierra de nadie: sin récord ganador, sin título divisional y sin boleto a postemporada.
La NFC Sur ofreció un escenario accesible durante buena parte del año, pero Atlanta no supo capitalizarlo. Derrotas clave dentro de la división terminaron por condenar al equipo, que llegó a la última semana dependiendo de múltiples combinaciones para avanzar.
¿Qué dejó la etapa de Raheem Morris?
Raheem Morris cerró su ciclo como head coach con dos temporadas consecutivas de 8-9, una muestra de competitividad parcial, pero sin el salto definitivo. Esta fue su segunda etapa al frente del equipo, luego de fungir como entrenador interino en 2020.
Pese a su liderazgo en el vestidor y conocimiento de la organización, la directiva consideró que el rendimiento no estuvo a la altura del talento disponible en el roster. La paciencia se agotó al confirmarse otra campaña sin playoffs, algo que pesa cada vez más en Atlanta.
¿Cómo influyeron las decisiones de Terry Fontenot?
La salida de Terry Fontenot pone fin a una gestión de cinco años sin postemporada. Desde su llegada en 2021, los Falcons nunca lograron romper la sequía que se extiende desde 2017.
Una de las apuestas más debatidas fue la posición de quarterback. Atlanta firmó a Kirk Cousins con un contrato multimillonario y, meses después, utilizó una selección alta del Draft de la NFL para elegir a Michael Penix Jr., una dualidad que generó cuestionamientos internos y externos.
Las lesiones y la falta de continuidad ofensiva terminaron por complicar el panorama, y aunque hubo señales de mejora, la evaluación final fue clara: el proyecto no avanzó al ritmo esperado.
Con la decisión avalada por el propietario Arthur Blank, los Atlanta Falcons apuestan por un reinicio total. La misión es clara: encontrar un liderazgo capaz de transformar competitividad intermitente en resultados reales y devolver a la franquicia a los playoffs de la NFL, una deuda que ya suma casi una década.