La NFL y el deporte en Estados Unidos están de luto tras confirmarse la muerte del receptor abierto Rondale Moore, quien recientemente formó parte de los Minnesota Vikings. El jugador, de apenas 25 años, fue encontrado sin vida la noche del sábado en el estado de Indiana, según informaron autoridades locales.
El forense del condado de Floyd, Matthew Tomlin, indicó que no existe ninguna amenaza para el público y confirmó que se realizará una autopsia para esclarecer las causas del fallecimiento.
Hasta el momento, no se han revelado más detalles oficiales sobre las circunstancias de la muerte del exjugador de la NFL.
¿Quién era Rondale Moore?
Rondale Moore fue un receptor abierto y especialista en devoluciones que destacó desde su etapa universitaria con Purdue Boilermakers, donde se consolidó como uno de los talentos más explosivos del fútbol americano colegial.
Gracias a su rendimiento, fue seleccionado en la segunda ronda del Draft de la NFL por los Arizona Cardinals, franquicia con la que disputó sus primeras tres temporadas como profesional.
Durante su paso por Arizona, Moore inició 23 partidos y registró 135 recepciones para 1,201 yardas y tres touchdowns. Además, aportó versatilidad al sumar 52 acarreos para 249 yardas y una anotación, consolidándose como un jugador dinámico en ofensiva.
Lesiones marcaron sus últimos años en la NFL
En 2024, cuando buscaba una nueva etapa con los Atlanta Falcons, Moore sufrió una dislocación de rodilla derecha durante el campamento de entrenamiento, lo que le impidió debutar con el equipo.
Posteriormente intentó regresar en 2025 con los Minnesota Vikings, pero una nueva lesión al devolver un despeje en el primer juego de pretemporada frenó nuevamente su carrera.
Un doloroso vacío
Jeff Brohm, actual entrenador en jefe de la Universidad de Louisville y quien dirigió a Moore en Purdue, lo recordó como un “competidor excepcional” y destacó su carácter dentro y fuera del campo. “Todos amábamos a Rondale; su sonrisa y su espíritu competitivo eran contagiosos”, expresó en un comunicado.
Descanse en paz, Rondale Moore