Oklahoma State protagonizó una de las mayores sorpresas del arranque de la temporada 2026 del futbol americano colegial al derrotar 39-31 a Oregon, equipo que llegaba como número 6 del ranking nacional y como amplio favorito para imponerse en Stillwater.
Los Cowboys, que eran underdogs por 24.5 puntos, consiguieron su primera victoria bajo las órdenes de Eric Morris y cobraron revancha de la humillante derrota 69-3 que habían sufrido contra los Ducks apenas un año atrás.
Drew Mestemaker lideró una victoria que parecía imposible
Los Cowboys llegaron al descanso con ventaja de 24-17 y obligaron a Oregon a remar contracorriente durante prácticamente todo el encuentro. Los Ducks consiguieron reaccionar después del descanso y por momentos parecían encaminados a completar la remontada, pero Oklahoma State respondió en los momentos decisivos.
Mestemaker terminó siendo determinante en el último cuarto. Con el partido apretado, el quarterback anotó mediante una carrera de 10 yardas para recuperar la ventaja de los Cowboys y poner nuevamente contra las cuerdas a Oregon.
Drew Mestemaker terminó con 317 yardas por pase y tres touchdowns totales, además de superar las 100 yardas terrestres. El triunfo provocó que los aficionados de Oklahoma State invadieran el campo del Boone Pickens Stadium al terminar el encuentro.
Oklahoma State terminó con 21 derrotas consecutivas ante rivales de la FBS
Oklahoma State había perdido 21 partidos consecutivos contra equipos de la FBS, la máxima categoría del futbol americano universitario, antes de sorprender a Oregon.
Además, este se trató del primer equipo en la era moderna que consiguió terminar una racha de al menos 10 derrotas frente a rivales de la FBS venciendo a un adversario ubicado dentro del Top 10.
La crisis había alcanzado tal magnitud que Oklahoma State cerró 2025 con marca de 1-11 y sin una sola victoria dentro del Big 12. Antes de enfrentar a Oregon, el programa también acumulaba 12 derrotas consecutivas en términos generales, la peor racha de su historia.
El contexto hace todavía más llamativo el resultado: solamente una temporada atrás, Oregon había aplastado a los Cowboys 69-3, la mayor victoria de los Ducks contra un rival de Power Four hasta ese momento.
Oregon sufrió un golpe importante a sus aspiraciones
Para Oregon, la derrota representa un tropiezo considerable apenas en la segunda semana de competencia. Los Ducks habían comenzado la temporada venciendo 34-27 a Boise State, aunque su actuación ya había dejado algunas dudas.
Contra Oklahoma State volvieron a sufrir para encontrar ritmo ofensivo y esta vez no pudieron escapar con la victoria. La caída terminó además con 12 victorias consecutivas como visitante, la racha activa más larga del país antes del encuentro, y con una seguidilla de 41 triunfos frente a rivales no clasificados.