Una investigación publicada este martes 25 de agosto por The BMJ concluyó que, como mínimo, el 24.5% de los exjugadores de la NFL que fallecieron entre 2016 y 2021 tenía encefalopatía traumática crónica (CTE), una enfermedad neurodegenerativa relacionada con impactos repetitivos en la cabeza.
Los investigadores identificaron a 878 exjugadores fallecidos durante ese periodo, pero solamente tuvieron acceso al cerebro de 235 de ellos. De esas muestras, 215 presentaron CTE.
¿Qué es la CTE y qué relación tiene con los golpes en el futbol americano?
La encefalopatía traumática crónica (CTE) es una enfermedad cerebral degenerativa asociada con la exposición acumulada a impactos repetitivos en la cabeza. Actualmente, el diagnóstico definitivo únicamente puede realizarse después de la muerte mediante el análisis del tejido cerebral, una de las principales dificultades para determinar con exactitud cuántos jugadores activos o retirados pueden padecerla.
Otro de los resultados más preocupantes apareció al analizar la relación entre la gravedad de la CTE y la demencia. Entre los donantes que presentaban CTE, el 61.3% cumplía con criterios clínicos de demencia, mientras que el porcentaje aumentó considerablemente conforme avanzaba la enfermedad.
¿Qué descubrió el nuevo estudio sobre CTE entre exjugadores de la NFL?
La investigación fue encabezada por el doctor Daniel Daneshvar, junto con especialistas de Mass General Brigham y otras instituciones. Daneshvar ha señalado que uno de los principales factores relacionados con el desarrollo de CTE es la carga acumulada de impactos recibidos durante años de práctica deportiva, no únicamente las conmociones cerebrales diagnosticadas.
Por ello, los investigadores consideran que la prevención debería comenzar antes de llegar a la NFL, reduciendo los golpes durante entrenamientos y analizando a qué edades es recomendable comenzar a practicar futbol americano con contacto y tackle.
¿Qué respondió la NFL al estudio sobre CTE y golpes en la cabeza?
La NFL respondió a la publicación asegurando que mantiene su compromiso con la seguridad de los jugadores. La liga señaló que continúa implementando estrategias destinadas a disminuir las conmociones cerebrales y los impactos en la cabeza, además de ampliar los recursos disponibles para cuidar la salud física y mental
Durante los últimos años, la NFL ha realizado modificaciones en entrenamientos, equipamiento, protocolos médicos y reglas relacionadas con determinados tipos de contacto. Desde 2011 existen restricciones sobre la cantidad de prácticas con contacto permitidas, aunque los autores del nuevo estudio consideran que las medidas preventivas deben abarcar todo el recorrido de un jugador, desde categorías infantiles.
El estudio no establece que uno de cada cuatro jugadores actuales de la NFL necesariamente desarrollará CTE, pero sí presenta un dato que vuelve a poner bajo la lupa los riesgos acumulativos del futbol americano profesional.