El esperado regreso de Conor McGregor a la UFC terminó de la peor manera posible. Después de más de cinco años sin pelear, el irlandés volvió al octágono para enfrentar a Max Holloway en el combate estelar de UFC 329, pero una lesión en la rodilla derecha acabó con sus aspiraciones apenas iniciado el combate.
Lo que prometía ser una de las peleas más esperadas del año terminó de forma inesperada cuando McGregor sufrió una aparatosa lesión que lo obligó a abandonar el octágono en el primer asalto, dejando muchas dudas sobre su futuro en las artes marciales mixtas.
¿Qué le pasó a Conor McGregor en su regreso a la UFC?
La expectativa era enorme. Conor McGregor volvía a competir tras una ausencia de más de cinco años y lo hacía frente a uno de los peleadores más peligrosos de la división, Max Holloway.
El combate comenzó con intensidad. Apenas sonó la campana, el irlandés lanzó una patada circular de izquierda, pero al apoyar nuevamente la pierna sufrió una lesión en la rodilla derecha, cayendo inmediatamente sobre la lona.
Aunque intentó continuar y lanzó un par de ataques más, rápidamente quedó claro que no podía desplazarse con normalidad.
El réferi detuvo las acciones a 1:09 del primer asalto, decretando el final de la pelea por lesión y otorgándole la victoria a Holloway.
El desenlace dejó sorprendidos a los miles de aficionados presentes, quienes esperaban ver el regreso del excampeón después de una larga espera.
Antes del combate, Max Holloway llegaba como favorito en las apuestas, mientras que McGregor buscaba demostrar que aún podía competir entre la élite de la UFC.
¿Qué significa esta lesión para el futuro de McGregor?
El regreso de McGregor era uno de los acontecimientos más esperados del calendario de la UFC.
El irlandés ingresó al octágono acompañado por la canción "Hypnotize" de The Notorious B.I.G., recibiendo una de las mayores ovaciones de la noche.
Sin embargo, todo terminó casi de inmediato.
La lesión vuelve a sembrar incertidumbre sobre el futuro del excampeón, quien ya había atravesado un largo proceso de recuperación tras la grave fractura sufrida años atrás.
Hasta el momento, la UFC no ha informado oficialmente la gravedad del problema en la rodilla derecha, por lo que habrá que esperar los estudios médicos para conocer cuánto tiempo permanecerá fuera de actividad.
Para muchos aficionados, la gran incógnita ahora será si McGregor intentará una nueva vuelta al octágono o si este episodio marcará el cierre definitivo de una de las carreras más exitosas en la historia de la empresa.
¿Qué otros resultados dejó UFC 329?
Más allá del desafortunado regreso de McGregor, la cartelera dejó varios resultados importantes.
El británico Paddy Pimblett protagonizó una de las actuaciones más contundentes de la noche al derrotar por nocaut técnico a Benoit Saint Denis en apenas 52 segundos del primer asalto.
Pimblett aprovechó un error de su rival, bloqueó una patada y lanzó una ofensiva que terminó con una llave de cabeza frontal para sellar una victoria que hizo estallar al público.
En la división gallo, Mario Bautista superó por decisión unánime a Cory Sandhagen, imponiendo un ritmo constante durante los tres asaltos y cerrando la pelea con una intensa combinación de golpes.
Por su parte, Brandon Royval derrotó por sumisión a Lone'er Kavanagh gracias a una estrangulación trasera aplicada a los 3:40 del tercer episodio, mientras que King Green protagonizó una de las mayores sorpresas de la función al remontar un combate que parecía perdido y noquear técnicamente a Terrance McKinney a un segundo del final del primer asalto.
Aunque UFC 329 ofreció varias actuaciones destacadas, la imagen que quedará marcada será la de Conor McGregor abandonando el octágono lesionado, en un regreso que apenas duró poco más de un minuto y que volvió a dejar en suspenso el futuro de una de las mayores estrellas de las artes marciales mixtas.