Los New York Knicks están oficialmente de regreso entre la élite de la NBA. Después de décadas marcadas por reconstrucciones, frustraciones y temporadas irregulares, el conjunto neoyorquino firmó una de las noches más importantes de su historia reciente al eliminar de manera contundente a los Cleveland Cavaliers.
La franquicia de Nueva York no solo selló su pase a las Finales de la NBA por primera vez desde 1999, sino que lo hizo dejando claro que llega como un candidato legítimo al campeonato. El Madison Square Garden ya sueña despierto.
¿Cómo lograron los Knicks barrer a Cleveland?
El equipo dirigido por Mike Brown dominó la serie prácticamente de principio a fin y terminó cerrando la barrida con una aplastante victoria de 130-93 en territorio de Cleveland.
Desde el arranque del partido, Nueva York impuso intensidad defensiva, velocidad en transición y una enorme efectividad ofensiva. Los Cavaliers jamás encontraron respuestas y terminaron completamente superados en ambos costados de la cancha.
Karl-Anthony Towns volvió a ser una de las grandes figuras de la noche con 19 puntos y 14 rebotes, liderando el dominio físico de los Knicks en la pintura. También destacaron OG Anunoby con 17 unidades y Landry Shamet, quien aportó 16 puntos desde la banca.
El aporte colectivo volvió a ser una de las claves para Nueva York. Jalen Brunson y Mikal Bridges terminaron con 15 puntos cada uno en una actuación donde prácticamente todos los jugadores importantes aportaron.
¿Qué tan histórica fue esta clasificación?
La dimensión del logro para Nueva York va mucho más allá del resultado. Los Knicks alcanzaron 11 victorias consecutivas en playoffs, convirtiéndose en apenas el cuarto equipo desde 1976 en conseguir una racha semejante en postemporada.
Además, Mike Brown logró algo que pocos entrenadores pueden presumir: llevar a unas Finales de la NBA a un equipo en su primera temporada al mando.
La superioridad fue tan amplia en el cuarto partido que los titulares abandonaron la duela cuando todavía faltaban más de siete minutos por jugar. Para ese momento, la diferencia ya superaba los 35 puntos y la afición de Nueva York comenzó a apoderarse del ambiente en Cleveland.
Los cánticos de “Knicks in four” retumbaron en la arena mientras los seguidores celebraban un momento que la franquicia llevaba esperando casi tres décadas.
Entre los asistentes destacados estuvieron Spike Lee, Tracy Morgan y Timothée Chalamet, todos acompañando a un equipo que volvió a conectar con su ciudad.
¿Qué pasó con los Cavaliers?
Del lado de Cleveland, la serie terminó siendo una enorme decepción. A pesar del talento ofensivo del equipo, nunca lograron competir realmente contra la intensidad física y defensiva de Nueva York.
Donovan Mitchell fue el único jugador capaz de sostener a los Cavaliers durante algunos tramos del encuentro tras terminar con 31 puntos. Sin embargo, el esfuerzo individual nunca fue suficiente para evitar el desplome colectivo.
La eliminación representa la primera barrida sufrida por Cleveland en playoffs desde las Finales de 2018 frente a los Golden State Warriors.
Los problemas defensivos, la falta de variantes ofensivas y la poca profundidad terminaron condenando a un equipo que llegaba con expectativas mucho más altas para esta postemporada.
¿Quién será el rival de Nueva York en las Finales?
Ahora los Knicks esperan al ganador de la serie entre Oklahoma City Thunder y San Antonio Spurs, eliminatoria que permanece empatada 2-2.
Las Finales de la NBA arrancarán el próximo 3 de junio y Nueva York intentará conquistar un campeonato que no gana desde 1973.
Después de 27 años de espera, la ciudad vuelve a ilusionarse con levantar el trofeo Larry O’Brien. Y por la manera en que están jugando los Knicks, el sueño parece más real que nunca.