El más reciente episodio de El Posscass de Compass, conducido por los históricos del fútbol mexicano Cuauhtémoc Blanco, Germán Villa e Isaac Terrazas, regaló una de las charlas más sinceras y emotivas en lo que va del año.
El invitado de honor fue la estelar figura de la WWE, Pentagón Jr., conocido mundialmente como Penta, quien abrió su corazón para relatar la extraordinaria y sacrificada trayectoria que lo llevó desde Ecatepec hasta la cima de la lucha libre internacional.
Los duros oficios de una infancia de sacrificio
Antes de consolidarse como un ídolo de masas y brillar en los cuadriláteros más importantes del planeta, Penta tuvo que forjar su carácter a través de la cultura del esfuerzo. Durante la entrevista, el gladiador recordó los diversos empleos que desempeñó desde la niñez para sacar adelante a su familia:
- Taquero a los 13 años: Al ser el mayor de tres hermanos, asumió la jefatura del hogar y el negocio familiar de carnitas luego de que su padre sufriera un grave accidente que lo dejó con una válvula en la cabeza.
- Trabajador en la Central de Abastos: Se desempeñó como cargador de tráileres, "diablero" y vendedor de fruta.
- Comercio informal: Trabajó vendiendo música en formatos MP3 y casetes.
- Checador de combis: Controló los tiempos de las rutas del transporte público en las inmediaciones del Metro Indios Verdes.
La redención tras la deportación y el éxito en WrestleMania
Uno de los momentos más intensos de la plática ocurrió cuando se recordó un pasaje oscuro en su carrera: su deportación de los Estados Unidos.
"Te deportaron, te basurearon... Y hoy vas y le rompes la madre en su casa", le reconoció Isaac Terrazas durante el podcast.
Penta utilizó ese trago amargo como combustible para regresar con una mentalidad inquebrantable. Muestra de esa resiliencia es su presente dorado en la WWE, donde recientemente retuvo el Campeonato Intercontinental en un espectacular combate de escaleras durante WrestleMania 42.
"Esto es el resultado de un mexicano cuando realmente quiere salir adelante", enfatizó con orgullo mientras mostraba su cinturón.
El valor de la máscara y el respeto a la propiedad intelectual
Para el luchador mexiquense, la incógnita es sagrada. Explicó que todas sus máscaras son piezas seriadas y exclusivas, por lo que no existen dos iguales en el mundo.
Debido al valor de su marca personal, Penta reveló que se ha vuelto sumamente estricto con sus derechos de autor tras un conflicto con su antiguo mascarero, quien comercializó sus diseños sin autorización.
El estelar de WWE dejó claro que al llegar a las 'grandes ligas', el control de la propiedad intelectual es un tema profesional que no se puede delegar a terceros.
Conexión y empatía con la afición
Marcado por la "vieja escuela" de su padre, quien fue futbolista profesional jugando para el Tampico Madero, y la gratitud hacia mentores como el fallecido Perro Aguayo, Penta confesó que su icónica frase "Cero Miedo" es un motor de vida que incluso ha ayudado a fanáticos a superar enfermedades como el cáncer.
El gladiador aseguró que jamás le niega una foto a un aficionado, pues él mismo recuerda lo que se siente estar del otro lado del pasillo, guardando además un respeto muy especial por los connacionales que trabajan en las arenas y estadios de Estados Unidos.