La leyenda de Novak Djokovic sigue creciendo en el escenario que mejor conoce. El serbio firmó una de las mayores gestas recientes del Australian Open al eliminar al campeón defensor Jannik Sinner y citarse con Carlos Alcaraz en una final de alto voltaje.
¿Cómo Djokovic volvió a desafiar lo imposible en Melbourne?
La palabra imposible volvió a quedar fuera del diccionario de Djokovic. En un duelo de más de cuatro horas, el serbio se impuso 3-6, 6-3, 4-6, 6-4, 6-4 ante Sinner, quien llegaba con 19 victorias consecutivas en el torneo.
A sus 38 años, Novak resistió física y mentalmente en la Rod Laver Arena, el escenario donde ha construido gran parte de su legado, para firmar otra remontada destinada a la historia del tenis.
¿Qué representa esta victoria ante el campeón defensor?
El triunfo no solo significó un boleto más a una final, sino una reafirmación de jerarquía. Djokovic, máximo ganador del torneo, se impuso al hombre que había tomado su trono en Melbourne y lo hizo desde la tenacidad, el oficio y la experiencia.
La imagen del serbio avanzando hacia la final fue también un mensaje claro: mientras siga compitiendo a este nivel, nadie puede descartarlo en los grandes escenarios.
¿Por qué la final ante Alcaraz promete ser histórica?
El domingo, Djokovic enfrentará a Carlos Alcaraz en una final que reúne pasado, presente y futuro del tenis. El español alcanzó por primera vez la final del Abierto de Australia tras vencer en un maratónico partido de cinco horas y 27 minutos al alemán Alexander Zverev.
Las cámaras captaron un momento simbólico cuando Novak se cruzó con Alcaraz para felicitarlo, un gesto de respeto entre dos campeones llamados a marcar época.
Melbourne vuelve a ser testigo de un choque generacional que trasciende el resultado. Djokovic, el eterno desafiante del tiempo, y Alcaraz, la nueva cara del tenis mundial, definirán al campeón en una final que ya despierta expectativa global en el Australian Open.